Bronceado saludable

FUNDACIÓN EROSKI

Ideasana

Bronceado saludable

Otro verano más hemos puesto en marcha, en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Fundación Visión Centro de Optometría Internacional (COI), la campaña 'Bronceado Saludable', con el objetivo de informar a la consumidores de la importancia de disfrutar de los beneficios del sol con precaución.

IDEA SANA EROSKI, dentro de una continua línea de trabajo en la que tiene como objetivo generar hábitos de vida saludables confía en colaborar de forma sobresaliente en evitar, fundamentalmente, dos problemas: el riesgo de quemaduras en la piel por la radiación solar y la afección en los ojos del sol, bacterias y algunos tóxicos para el cuidado de las piscinas. El objetivo de esta campaña es llegar a 23.400 consumidores de una forma directa a traves de una serie de actividades en los 82 hipermercados. En concreto, se editarán y repartirán unos 300.000 folletos prácticos y sencillos, se instalarán stands informativos en los hipermercadoa EROSKI, donde también se celebrarán Escuelas Idea Sana sobre protección solar. Además, el consumidor podrá estar pertinentemente informado de los consejos y de cualquier novedad de la campaña en la revista Idea Sana EROSKI (500.000 ejemplares) y en la página web www.ideasana.com.

Para protegerse del sol

La preocupación por la afección del sol sobre la piel cada vez preocupa más en una sociedad que, sin embargo, quiere seguir estando morena cada verano. La estética no ha de estar reñida con la salud pero bien es cierto que cada año se diagnostican en el mundo más de 150.000 casos de cáncer de piel, condicionados en gran medida por la exposición sin control al sol y la disminución de la capa de ozono. El sol es fuente de vida, a nivel humano, vegetal y animal. De hecho, en gran parte de las ocasiones un día soleado provoca que nuestro estado de ánimo mejore, pero hay que aprender a convivir con él bajo cierta protección.

Los efectos negativos de una incorrecta exposición al sol son varios: quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel (se cree que el 75% de las arrugas son producidas por el sol), alteraciones en la pigmentación (pecas, lunares) y el temido cáncer de piel, relacionados el 90% de los casos con el sol. Los expertos han comprobado que el número, frecuencia e intensidad de las exposiciones al sol durante los primeros diez años de vida es proporcional al riesgo de aparición del cáncer de piel.

El bronceado natural (producción de melanina), la forma que nuestro cuerpo tiene como organismo de protegerse de los efectos del sol, no es suficiente ante el riesgo de radiaciones ultravioletas. ¿Cuál es la solución adecuada? Además de prudencia a la hora de la exposición al sol, sin duda lo más recomendable es el uso de fotoprotectores químicos. El grado de protección viene determinado por el índice FPS (Factor de Protección Solar); cuanto más clara sea la piel de una persona, más alto será el FPS que necesite. La población con más riesgo a la hora de exponerse al sol está compuesta por niños, ancianos, embarazadas y personas de piel blanca o con pecas, que han de utilizar siempre un protector solar con FPS superior a 25. Es importante evitar que los niños menores de 3 años, así como los ancianos, se expongan de forma directa al sol pues su piel es muy delicada y sus defensas naturales no están completamente desarrolladas.

En cuanto al periodo de embarazo, tomar el sol en esta etapa aumenta el riesgo de aparición de manchas parduscas y mal delimitadas llamadas melasmas, sobre todo en la frente y las mejillas.

Consejos para exponerse al sol

Los ojos: ¡máximo cuidado!

Según la Fundación Visión COI, las principales fuentes de riesgo para los ojos son, básicamente, cuatro: la radiación solar, los agentes tóxicos para el cuidado de las piscinas, las bacterias y los traumatismos oculares deportivos.

Los rayos solares están divididos según los nanómetros (nm) que poseen. La más peligrosa para el ojo humano es la Radiación U-VC (de 100 nm a 290 nm). La capa de Ozono evita que éstos alcancen la superficie de la Tierra aunque una mínima proporción de estos bastaría para provocar un aumento considerable de cáncer de piel, alteraciones en el sistema inmunológico, cataratas en los ojos y daños graves en otras áreas como la agricultura.

La Radiación U-VB (290 nm a 320 nm) es, en caso de atravesar la atmósfera, la principal responsable del daño ocular, favoreciendo la opacificación del Cristalino y dando origen a las Cataratas. Así, de los rayos de 320 nm., sólo el 40% es absorbido por la córnea, trasmitiéndose el resto hacia el interior del ojo.

Por su parte, la Radiación U-VA (320 nm a 400 nm) también atraviesa la atmósfera, y aunque son menos dañinos, no por ellos dejan de ser preocupantes. Producen el bronceado de la piel y las reacciones de fotosensibilidad, aunque el cristalino de un adulto absorbe la mayoría de los rayos que están por debajo de los 370 nm.

Las dolencias más habituales por lesiones oculares producidas por Radiación Ultravioleta son dos: la queratitis superficial, que puede evitarse usando lentes protectores correspondientes, provoca fotofobia y una sensación de arenilla dentro de los ojos que suele mejorar permaneciendo con los ojos cerrados durante unas 12 horas, y las cataratas (u opacificación del Cristalino). Éstas son originadas por los rayos UV- B y se observan con mayor frecuencia en las personas que viven en zonas ecuatoriales o elevadas. Las evidencias epidemiológicas acerca de la relación causal entre RUV y Catarata permite asegurar que la protección contra estos rayos no solo es conveniente sino necesaria para evitar el desarrollo de la catarata senil.

Además, y a pesar de que el cristalino y el epitelio pigmentario protegen en gran medida a la retina, hay radiaciones que la afectan, como en la típica 'quemadura' de los fotorreceptores de la retina foveal, por ver un eclipse solar sin la protección adecuada.

Y en la piscina...

Uno de los peligros a los que nos enfrentamos cuando nos refrescamos en una piscina son las conjuntivitis que podemos desarrollar.

La conjuntivitis por clamidias es consecuencia de la aparición de un organismo que puede causar distintas enfermedades en el ojo: el tracoma, las conjuntivitis de inclusión del recién nacido, las conjuntivitis de piscinas de niños y adultos jóvenes y las conjuntivitis asociadas a una enfermedad de transmisión sexual (clamidiasis).

La conjuntivitis irritativa puede estar ocasionada por una cantidad de cloro superior a la exigida, pues ésta puede repercutir en la salud de la piel y los ojos en las personas que son especialmente sensibles. Esta variación de conjuntivitis se manifiesta por molestias oculares como picor o escozor, con enrojecimiento ocular moderado en presencia de algún producto irritante (humo de tabaco, cloro de piscinas...) y se resuelve espontáneamente fuera de estos ambientes particulares.

La conjuntivitis bacteriana afecta habitualmente a los dos ojos y, si no hay complicaciones, sus síntomas suelen ser menores: molestias en los párpados, enrojecimiento del ojo, picor o sensación de cuerpo extraño (arena) y secreciones en principio acuosas y después mucosas que pueden llegar a pegar los párpados por las mañanas. No existe dolor importante y la visión se conserva cuando se eliminan las secreciones; no obstante, si existe realmente dolor o disminución de la visión, hay que sospechar que hay una complicación u otro diagnóstico distinto.

Consejos para el uso de lentes de contacto

El ojo es una de las partes más importantes del cuerpo y hay que cuidarlo. Unos sencillos consejos básicos bastarán para no correr excesivos riesgos en verano:
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