versión accesible
Idea Sana
El compromiso de FUNDACIÓN EROSKI con tu bienestar

Aportan vitaminas, minerales y muy pocas calorías, lo que las convierte en un alimento sano y equilibrado. Las espinacas se encuentran estos meses en su mejor momento. Te enseñamos cómo conservarlas y prepararlas para que disfrutes en casa de una verdura de exquisito sabor.

Popeye el marino, el personaje animado creado a finales de los años 20, popularizó el consumo de espinacas por todo el mundo. A ellas atribuyó su fuerza descomunal que hizo que en torno a este alimento se forjara toda una leyenda. Y es que tradicionalmente esta hortaliza ha estado ligada a un excepcional aporte de hierro, teoría que, sin embargo, está basada en un curioso error.

La creencia de que las espinacas resultan especialmente ricas en este mineral se debe a la equivocación cometida por un investigador o bien por su secretaria que, a finales del siglo XIX, transcribieron erróneamente las cantidades de hierro que proporcionaba este sano alimento. Debido a este fallo multiplicaron por diez el contenido real de este mineral en las espinacas.

Pese a todo, sus numerosas propiedades las convierten en un alimento de elevado interés nutricional. Compuestas en su mayoría por agua, poseen una gran cantidad de vitaminas y minerales y un escaso aporte calórico. En concreto, proporcionan ácido fólico; vitamina C y E así como magnesio y fibra, que favorece el tránsito intestinal; y cantidades importantes de betacarotenos, sustancias con propiedades antioxidantes y estimuladoras del sistema inmune.

Las espinacas se clasifican en función del color y textura de sus hojas, de la época del año en la que se siembran o por la variedad de su hoja. En este último caso encontramos las de hoja rizada y las de hoja lisa. Las primeras se suelen comercializar frescas, resisten bien el transporte y se encuentran adaptadas para crecer en invierno. Por su parte, las de hoja lisa se venden generalmente congeladas o enlatadas y su consumo está más extendido. Aunque las espinacas se pueden adquirir todo el año, las mejores inundan los mercados en otoño y primavera, momentos en los que se encuentran de plena temporada.

En la gastronomía

Sus hojas, de un color verde oscuro y brillantes, encierran un sabor agradable y ligeramente ácido que en la cocina ofrece incontables posibilidades. Salteadas junto con otras verduras, a la crema con un poco de bechamel, acompañando legumbres como los garbanzos, en cremas o simplemente en tortilla, las espinacas resultan deliciosas. Su fácil preparación las convierte en un plato socorrido y ligero, un ingrediente ideal tanto en la cocina tradicional como en los fogones más modernos. Eso sí, conviene no cocinarlas en exceso para evitar la pérdida de vitaminas.

Listas para consumir

Disfrutar de las propiedades nutritivas de las espinacas de una manera sencilla y rápida es posible gracias a EROSKI. En tu establecimiento habitual podrás adquirir espinacas frescas, ya lavadas y troceadas, en cómodas bolsas de 300 gramos, listas para que en la cocina prepares tus mejores recetas. Además, en la sección de congelados dispones de espinacas en bolsas de 750 gramos ya cortadas. También puedes disfrutar de este producto ya cocido en prácticos botes de cristal para que puedas incorporar este alimento a tus recetas en cualquier momento. Inclúyelas en tu dieta. EROSKI te lo pone fácil.

Frescas, tiernas con gran sabor

Cómo elegirlas

En el mercado, se deben escoger aquellas espinacas que presenten un color verde intenso, brillante y uniforme. Las hojas tienen que estar frescas, crujientes y tiernas, sin manchas rojizas ni amarillentas. Es importante descartar las plantas muy crecidas, ya que las hojas, además de resultar menos tiernas, pueden presentar un sabor amargo.

Conservación

Las espinacas deben guardarse en una bolsa de plástico perforada en el interior del frigorífico, donde pueden permanecer unas dos semanas. Es una verdura que aguanta muy bien la congelación. Para ello, antes de introducirlas en el congelador, se deben escaldar. Tras esta operación, se pueden mantener durante más de un año.

Bien limpias

Para eliminar bien los posibles restos de tierra y arenilla, es necesario limpiar estas hortalizas en profundidad. Posteriormente hay que sujetar la hoja de la espinaca entre los dedos y estirar del tallo para arrancar el nervio central. También se deben desechar las hojas dañadas.

Un breve escaldado

Una vez limpias, las hojas se pueden escaldar. Para ello se debe poner agua a hervir con un poco de sal en una cazuela e introducirlas dentro cerca de 2 minutos. Después, se deben enjuagar con agua fría y escurrir hasta eliminar los restos de agua. De este modo, la espinaca no se cocina del todo, pero se elimina su fuerte sabor y se conserva mejor.

Receta de IdeaSana EROSKi
Canelones de espinacas con piñones
  • 1 kg de espinacas
  • láminas de lasaña
  • 100 gr de bacon
  • 3 cucharadas de piñones
  • harina
  • leche
  • queso rallado
  • tomate
  • aceite y sal

Lavar, cortar, cocer las espinacas y ponerlas a escurrir. Echar aceite en una cazuela y rehogar el bacon cortado en pequeños trozos y los piñones. Añadir las espinacas, un poco de sal y saltearlo todo junto. En una sartén, hacer una bechamel ligera con aceite, harina y leche. Verter sobre las espinacas y mezclar bien. Rellenar las láminas de lasaña (previamente hervidas) y enrollarlas. Ponerlas en una fuente, cubrirlas con un poco de tomate hecho más bechamel y espolvorearlo todo con queso rallado. Gratinar unos minutos en el horno y servir.

¿Qué es FUNDACIÓN EROSKI? | © Copyright FUNDACIÓN EROSKI | Info@ideasana.com