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Idea Sana
El compromiso de FUNDACIÓN EROSKI con tu bienestar

Ya está aquí. El verano llega y lo cambia todo. Incluso la manera de alimentarnos. ¡No te conformes con un chapuzón y refréscate también por dentro! Porque para estar bien por fuera, la clave es mantener una dieta sana, equilibrada y fresca. Frutas y hortalizas te ayudarán a mantener a raya los efectos del sol.

Lucir un bronceado bonito en verano ya no sólo depende de lo mucho que nos cuidemos por fuera, sino también de cómo lo hagamos por dentro, es decir, del tipo de alimentación que tengamos. En esta época existe una gran variedad de productos de temporada que al mismo tiempo que te proporcionan una alimentación fresca y equilibrada te ayudan a renovarte por dentro. De ello dependerá un bronceado bonito, duradero y saludable. Cuando comes una ensalada con zanahoria o te decantas por cualquier fruta de temporada, estás contribuyendo a aumentar las defensas de tu piel frente a los efectos del astro rey.

Un bronceador en el plato

Los griegos llamaban 'karoton' a la zanahoria. En la actualidad, aunque con nombre distinto, conserva parte de su significado etimológico en una de sus sustancias predominantes: el betacaroteno. Este compuesto es el encargado de estimular la producción de melanina en las células de la piel. Es como tener un bronceador en el plato.

Además, los betacarotenos son precursores de la vitamina A, ¿donde los encuentras? En general, en las frutas y en los vegetales de color amarillo-naranja: zanahoria, melocotón, mango, albaricoque, melón, tomate...

Pues bien, estas sustancias son sólo un ejemplo de cómo la naturaleza nos proporciona alimentos que poseen elementos que favorecen nuestro bienestar y cuidan el órgano que más nos preocupa y ocupa durante esta estación: la piel.

Pero ojo, los expertos en nutrición advierten de que esto no significa que comiendo grandes cantidades de frutas y verduras puedas pasarte más horas al sol sin quemarte, simplemente estarás más protegido de sus efectos nocivos.

Protégete de la deshidratación

El arenque, el atún, la caballa o el salmón contienen Omega 3 que previene la deshidratación de la piel

Mientras que los betacarotenos potencian el moreno, los ácidos omega-3 protegen la piel de la deshidratación porque evitan la pérdida excesiva de agua. Estos ácidos esenciales se encuentran en el arenque, el atún, la caballa, el salmón, las sardinas, las anchoas (pescado graso o azul)...

Las frutas son también grandes portadoras de agua. En especial los cítricos proporcionan una buena dosis de antioxidantes, que entre sus funciones tienen la de reparar la piel. La naranja y el limón son los mejores representantes de este grupo.

Los minerales también ayudan a mantener el equilibrio natural de la piel. Es el caso, por ejemplo, del cinc que, entre otras funciones, se encarga de mantener el buen estado de la piel y las mucosas, además de favorecer su tonicidad y elasticidad. Los minerales están presentes en la carne, huevos, cereales complejos y legumbres.

Horchata, refresco de salud

La horchata de chufa, además de ser una de nuestras bebidas más tradicionales, es refrescante y presenta multitud de propiedades y ventajas con respecto a otros líquidos. La principal es que es natural, se obtiene a partir de chufas, agua y azúcar; además se trata de una bebida ideal para personas que no toleran el gluten (celíacos) y para los que no toleran o son alérgicos a la leche de vaca y derivados. Por otro lado, carece de cafeína u otro estimulante, lo que faculta su consumo en niños, embarazadas y ancianos y tiene propiedades digestivas. La Horchata de chufa de Valencia EROSKI con Denominación de Origen, garantiza que ha sido elaborada con auténtica chufa de Valencia y con todos los parámetros de calidad exigidos en los procesos de fabricación. Disfruta este verano de una bebida refrescante y muy saludable, disfruta de la Horchata de Chufa de Valencia EROSKI.

Un menú rejuvenecedor y de alta cocina

Si tienes tiempo para cocinar no te pierdas el menú que te proponemos a continuación. David García, desde los fogones del Restaurante del Guggenheim (Bilbao), que celebra ya su décimo aniversario, nos sugiere un menú refrescante para que este verano también disfrutemos saludablemente de la alta cocina.

  • Primer plato, rico en antioxidantes: ensalada fría de tomate sobre lecho de yogur de albahaca y vinagreta elaborada a base de aceite de oliva virgen extra y vinagre de manzana.
  • Segundo, rico en omega 3 y calcio: taco de bonito asado con jugo de idiazábal y brotes frescos de soja.
  • Postre a base de betacarotenos: crema de natillas de calabaza y zanahorias.

¡Para chuparse los dedos!

Ramón Sánchez Ocaña
Periodista y experto en Salud

Comprueba cómo mejora tu piel

Ramón Sánchez Ocaña El verano nos brinda la oportunidad de diversificar nuestra dieta y de aumentar el consumo de frutas, verduras y hortalizas. Por ejemplo, si quieres mantener un bronceado más natural acude a la vitamina A y, sus precursores como los carotenos. Así que debes ingerir zanahoria y verduras como acelgas y espinacas. De paso, comprobarás cómo mejora tu piel. Recuerda que a la piel le perjudica todo aquello que esté excesivamente condimentado. Y le benefician los líquidos y zumos. Por cierto, debes saber que un zumo de frutas recién exprimido, aunque parezca un contrasentido, no es oficialmente un 'zumo natural'. Debes saber, por ejemplo:

  • Zumo fresco de frutas es el que se obtiene de frutos frescos, maduros, lavados, que no han sido sometidos a tratamiento alguno.
  • Zumo natural es el zumo fresco que ha pasado por un proceso de conservación por procedimientos físicos.
  • Zumo concentrado es el zumo fresco o natural al que se le ha extraído por métodos industriales una parte del agua que contienen.
  • Zumos edulcorados son los zumos concentrados que llevan una cantidad de azúcar inferior al 30 por 100 de su peso.
  • Néctar de frutas es el zumo edulcorado al que se le ha incorporado un jarabe en una proporción que oscila entre el 40 y el 60 por 100.
  • Diariamente necesitamos alrededor de tres litros de agua, aunque eso depende de la cantidad que se elimina, que está condicionada por el clima y por el trabajo que realicemos. Recuerda que perdemos en total, unos dos litros y medio. Y eso debemos reponerlo de forma directa bebiendo agua, o de forma indirecta consumiendo alimentos que la contengan como frutas y verduras. Piensa: el 90 por 100 de las frutas frescas son agua. Tres cuartas partes de un huevo son agua; la mitad de un queso es agua. Lo que menos agua tienen son los frutos secos: una almendra sólo tiene un 5 por 100 de agua. Ten en cuenta la reposición de líquidos.
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