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¿Quién no ha disfrutado alguna vez del placer de comer con las manos? Existe un amplio abanico de alimentos en los que este gesto es casi una obligación, más allá de las normas de educación. Las frutas pequeñas, algunos aperitivos y también los mariscos nos ofrecen esta agradable sensación... ¿o tentación?

A veces la comida nos entra por los ojos, otras muchas por el olor y en ocasiones juega un papel fundamental en la ardua decisión de degustar uno u otro alimento, el tacto. De hecho, tocamos la fruta para ver si está madura, pelamos las pipas, quitamos la piel del marisco con mayor o menor pericia, extendemos el paté con el cuchillo pero son los dedos los encargados de llevárnoslo a la boca... En nuestra vida cotidiana, más aún en nuestra cultura gastronómica, este gesto no siempre es sinónimo de mala educación, “sobre todo si nos encontramos en un entorno distendido”, tal y como explica Teresa Baró, experta en protocolo, para quien esta situación “cambia radicalmente” si nos ceñimos a encuentros formales.

Comer con las manos no siempre está considerado síntoma de mala educación

Como un arte

En otras culturas, como la indú, comer con las manos está elevado a la categoría de arte. Al parecer, el secreto está en utilizar el pulgar con habilidad, pero hay que tener en cuenta –sobre todo si viajamos al norte– que uno no debe ensuciarse más de las dos terceras partes de los dedos. Por su parte, la cultura árabe también contempla esta costumbre a la hora de sentarse a la mesa, mientras que los ingleses ya le han puesto nombre a los alimentos que permiten el uso de las manos para la ingestión: 'fingerfoods'. “Cada cultura tiene sus costumbres, así que si no queremos quedar mal es necesario documentarnos antes de salir de viaje”, asegura Baró.

Utilización de cubiertos

Y es que la utilización generalizada de los cubiertos es algo reciente, que data de hace dos siglos. Hasta entonces, el ser humano ha comido con las manos y según los expertos, dejó de hacerlo no sólo por una mera cuestión de higiene, sino también por el afán de las clases altas de diferenciarse del resto de la sociedad. Según explica Baró, “hay una norma bastante frecuente mediante la que en un aperitivo, en un cocktail, todo lo que nos sirven estando de pie se puede comer con las manos, por ejemplo, un canapé, las aceitunas... Ya en la mesa, muy pocas cosas se pueden comer con los dedos. Lo que sí se tiene que coger con las manos es el pan: se arranca con los dedos, pero se corta con el cuchillo.

Alimentos 'naturales'

Con el fin de que practiques esta sana costumbre, a continuación te contamos cuáles son los alimentos con los que poder empezar a practicar:

  • El pan, aunque utilices el cuchillo para cortarlo, puedes y debes comerlo con las manos. Para servirlo, nada mejor que un cestillo de mimbre y que cada comensal se sirva su ración.
  • Los espárragos: hay divergencias, pero la mayoría de los expertos coinciden en que si no lleva salsa, debe comerse con las manos.
  • Las frutas pequeñas, entre las que se encuentran las cerezas, las uvas, las fresas... antes no te olvides de lavarlas.
  • Las aceitunas y demás aperitivos también permiten este gesto.
  • Las alcachofas, se comen con las manos, separando con los dedos cada hoja. El corazón, de esta hortaliza, en cambio, admite perfectamente los cubiertos.
  • Muchos dulces, como los bombones, el turrón, los polvorones...
  • Los frutos secos, las avellanas, nueces... quitarles la cáscara forma parte del proceso de entretenimiento.
  • Las castañas, basta con rememorar el calor y alivio que sentimos en invierno en las manos.
  • Los percebes, este manjar marino se come irremediablemente con las manos.

Y tú...¿qué opinas?

Teresa Baró
Experta en protocolo

"Está mal visto porque te manchas"

Teresa Baró Desde el punto de vista del protocolo formal (no cuando estás en casa, o con amigos, o en una comida en el campo) ni tan siquiera el pollo o el marisco se pueden comer con las manos. Incluso las ostras y los caracoles tienen su cubierto especial para poder sacar lo de dentro. Pero tranquilos, difícilmente en una cena de gala te van a servir unas costillas con hueso, te lo preparan todo de tal forma que no tengas que hacer este gesto. En cambio, si vamos a un restaurante de campo, por el entorno, sí están permitidas ciertas licencias. Lo que tenemos que hacer es adaptarnos a la situación.

En general, comer con las manos está mal visto porque te pringas los dedos, después también tienes que dejar la servilleta muy sucia, lo mismo ocurre con los vasos… y también porque facilita la gestión de chuparte los dedos. Las normas básicas del protocolo de mesa son muchas, aunque algunas de las más importantes son: no molestar a los demás comensales, esto tiene que ver con los ruidos (hablar muy alto, hacer ruido al sorber o al masticar…). Tampoco está permitido hablar de algunos temas, léase política, sexo o religión, incluso fútbol si no sabemos de qué equipo son el resto de comensales. También tenemos que tener en cuenta la colocación del cuerpo, la forma en que te sientas, y por supuesto, la utilización de los cubiertos.

Koldo Royo
Regente del restaurante 'Koldo Royo' (1 estrella Michelín)

"Es un placer necesario para disfrutar comiendo"

Koldo Royo Comer con las manos es un placer y, además, necesario en muchos casos para disfrutar de la comida. Digan lo que digan, es mucho mejor comer el jamón con las manos que con tenedor. Igualmente, hay otros productos que lo permiten como las ostras, las gambas, muslitos de pichón, percebes… Comer con las manos es divertido y lo voy a demostrar. Para comer en casa podemos preparar unas gambas con gabardina, sardinas a la plancha o unas brochetas. Hay muchas y divertidas formas de presentar unas brochetas, por ejemplo. Pueden servirse en pequeños bocados, simplemente pinchadas en un tubo ¡como piruletas!, en bandejas… La forma también depende de si se sirven en frío o en caliente. Si son de fruta podemos ponerlas dentro de un recipiente con hielo o cubiertas de chocolate como una ‘fondue’. Hoy tenemos que utilizar la fantasía para presentar estos platos y pensar que, seguramente, tenemos recipientes en casa que nos puedan servir. Para los pinchos, exactamente lo mismo ¡hay que echarle imaginación! Se pueden presentar dentro de un vaso, en una cazuelita, en una concha de mejillón… Una forma muy divertida es introducir una salsa dentro de una jeringa y pinchar en la boquilla la tapa que vamos a comer; y al llevarnos el pincho a la boca iremos sirviéndonos la salsa. Delicioso y divertido.

De la mano a la boca

No dejes escapar la oportunidad de probar unos sabrosos canapés con los minibiscotes de trigo EROSKI. Para ello, te proponemos que los untes con foie o que los combines con una loncha de salmón, o una anchoílla. El resultado es delicioso. Y, también, te lo ponemos en bandeja con el pan tostado con aceite, ajo y perejil EROSKI. Todo en uno, para que no tengas que pararte a pensar, ni a elaborar. Para que te lo lleves de la mano a la boca en un segundo.

¿Sabías qué? ... durante la época de los romanos se comía con las manos? Mientras que un plebeyo utilizaba los cinco dedos las clases alta sólo usaban tres (el anular y el meñique quedaban libres) como símbolo de buena educación.
... mientras permaneció la costumbre de comer con las manos las servilletas eran grandes toallas? Los egipcios, griegos y romanos ponían en la mesa enormes recipientes con agua aromatizada con el fin de limpiarse las manos durante la comida.

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