
La cocina rumana goza de una gran diversidad de aromas y sabores y se nutre de los abundantes regalos que le proporciona su rica naturaleza: legumbres, hortalizas, verduras, frutas, cerdos, ovejas... En esta nueva sección, te vamos a mostrar qué se come, cuándo y cómo en otras cocinas de nuestro mundo.
Pocos sabríamos situar Rumanía en el mapa. Este país del sudeste de Europa, habitado por cerca de 22 millones de personas, es casi un desconocido para la gran mayoría de los españoles. Y, sin embargo, la lengua rumana es de origen latino y desde el 1 de enero de 2007 pertenece a la Unión Europea. Si algo le caracteriza es su diversidad: llanuras, colinas, montañas, la costa del Mar Negro, el maravilloso Delta del Danubio, Transilvania y su leyenda de Drácula...
Este pobre país cuenta con una cocina sencilla pero sabrosa, similar en muchos aspectos a la española, ya que utiliza muchos de nuestros condimentos y alimentos. Eso sí, goza de productos agrícolas todavía cultivados de manera natural, donde las frutas y las legumbres siguen su ciclo de crecimiento según marcan las estaciones.
Su abundancia natural se traduce en trigo, maíz, centeno, guisantes, lentejas, patatas, coles, pimientos, tomates, berenjenas, calabacines, perejil, remolachas, zanahorias, manzanas, peras, ciruelas, nueces, membrillos, cerezas, sandías, melones, ovejas, cerdos, gallinas, pavos, pescados de agua dulce y salada, etc.
Todos estos ingredientes, se utilizan para elaborar sabrosas recetas, muchas de ellas ligadas a festividades religiosas. En el calendario, hay tres fechas importantes: Navidad y Año Nuevo, y Pascua.
En Navidad, las mujeres rumanas preparan chorizos y fiambre con gelatina, morcilla, órganos y sangre de cerdo, y ofrecen también a sus invitados jamón y tocino ahumados, así como el famoso sarmale -col rellena de carne picada y arroz-. Este plato típico no falta en ninguna mesa rumana durante la cena de Navidad o de Nochevieja.
Otro momento importante en Rumanía es el de la matanza del cerdo, especialmente pintoresco en las aldeas, y que se celebra alrededor del 20 diciembre. Del animal se aprovecha todo para preparar numerosos productos que serán consumidos, en su mayoría, durante las fiestas navideñas.
La carne de cerdo es muy apreciada en Rumanía, pero también la de ternera o pollo. Todas resultan muy sabrosas al grill. Entre las especialidades rumanas se incluyen muchas sopas y caldos, como la sopa agria, el jamón, las patatas acompañando todo tipo de guisos de carne o de pollo, etc. Estos guisos tan sabrosos se sirven, como casi todos los platos de la cocina rumana, con mamaliga, un puré de harina de maíz.
Además del sarmale, otro plato típico son los mititei, bollos de carne de cerdo que se condimentan con hierbas aromáticas. Entre los pescados, el más recomendable es la carpa al grill, una especialidad de la zona del Delta del Danubio.
La tuica es una especie de tequila hecha a base de ciruelas que se toma como aperitivo
Según reza un viejo refrán rumano: “en la mesa del rumano el vino es el novio y la comida la novia”. Y su compatibilidad es un ejercicio y un arte sutil: ya que los productos gastronómicos no se entienden sin un vino adecuado. Existe una amplia y variada gama de tintos y blancos procedentes de las viñas de Murfatlar, Cotnari, Jidve, Dealu Mare, Odobesti o Valea Calugareasca. Los viñedos existen en territorio rumano desde tiempos remotos. Prueba de su existencia son los tinos, las estrujadoras de uvas, los pocillos de barro para conservar el vino, así como importantes rituales dedicados a la vendimia y al vino.
Hay algunas variedades autóctonas de gran valor, como el Cotnari, originario de Moldavia. La leyenda cuenta que su famoso viñedo fue creado por Esteban el Grande, uno de los más importantes príncipes rumanos. De aquellos tiempos data una de las más famosas variedades de vinos rumanos: Grasa de Cotnari, que es más noble y mejor que otros vinos rumanos. Tiene un color diferente, es verdoso, y con el paso del tiempo se vuelve verdusco.
La tuica es una especie de tequila hecha a base de ciruelas que se bebe en muchas ocasiones como aperitivo. Y la cerveza rumana también resulta excelente.
De forma más suave
En la cocina rumana se utilizan ingredientes muy parecidos a los de la cocina española, eso sí, nuestra forma de cocinar es un poco más suave. Utilizamos pimiento, ajo, tomillo, enebro, perejil, canela o laurel. Comemos mucho pollo, cerdo, ternera y cordero. El cordero sobre todo en Pascua. A mí me gusta mucho nuestra tradición de la matanza del cerdo que tiene lugar en vísperas de la Navidad. Con el frío que hacesolemos tomar Tuica, una bebida preparada con ciruela en las destilerías. En Pascua se suele sacrificar un
cordero.
Un día cualquiera, una familia rumana suele comer:
...la novela Drácula (1897), del escritor irlandés Bram Stoker, está inspirada en Vlad Tepes, ‘Vlad el Empalador’, que nació en Rumanía en 1428? Hoy día está claro que Vlad Tepes no fue un vampiro ni bebía sangre ni se convertía en murciélago. Eso sí debía ser auténticamente malvado y cruel. Vlad Tepes está considerado como un héroe nacional en Rumanía por su resistencia a las invasiones turcas, algo así como el Cid en España. El pueblo le puso como apodo ‘Tepes’ (Empalador), ya que ésta era la pena capital a la que era más aficionado.
En resumen, te contamos algunos de los términos y platos que se utilizan en los de los fogones rumanos, para que los conozcas de un vistazo:
Ingredientes
Elaboración
Preparar una mezcla de carne con todos los ingredientes. Después, en cada hoja de repollo se pone una cucharada de carne. Se hace un rollo y se mete en una cazuela de barro. Una vez que la cazuela está llena, poner encima parte del repollo cortado, 2 o 3 hojas de laurel y un zumo agrio. Meter en el horno y dejar a fuego bajo durante unas 3 horas. Este plato se toma acompañado de mámáligá, un puré hecho a base de harina de maíz.