Sin embargo, mantenemos una alimentación diaria que en muchos casos es desequilibrada. Además, el ritmo de vida acelerado que caracteriza a la sociedad de hoy en día así como las situaciones de sobreesfuerzo a las que se ve sometido el cuerpo, hacen que aparezcan signos de cansancio y fatiga con el paso del tiempo.
Los complementos alimenticios son unos productos naturales que se añaden a la dieta con el fin de completar o enriquecer su valor nutritivo cuando la alimentación diaria no cubre las necesidades que nuestro cuerpo necesita. Existe cierto desconocimiento por parte de los consumidores sobre este tipo de productos, sus beneficios y momentos y formas de consumo. Por eso, queremos ayudarte a que los conozcas. Te presentamos aquí los más básicos y te hablamos de sus principales características y cómo consumirlos para que en cada momento sepas lo que más te conviene. ¡Anímate a probarlos junto con otros ingredientes sanos y naturales y ¡benefíciate de todos ellos!
Para su preparación, es fundamental el eviscerado y pasarla por agua |
|
Al ser rica en nutrientes esenciales, te proporciona la energía, equilibrio y vitalidad que necesitas. Gracias al aporte de vitaminas, minerales, otros nutrientes y sustancias bioactivas, son la combinación perfecta para tu esfuerzo diario.
Es una fuente natural de ácidos grasos esenciales, importantes para su bienestar. Se recomienda tomar una o dos cucharadas en una de las comidas. Al tener un sabor neutro, puede tomarse sola, desleída en cualquier líquido o mezclada con los alimentos sin alterar su sabor.
Cuenta con un alto contenido en proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
Indicado para los momentos en los que el cuerpo requiere mayor aporte de proteínas, como el embarazo o la lactancia.
Se consume directamente añadiendo dos cucharadas por persona sobre sopas, caldos, verduras o leche sin necesidad de cocción.
Contienen gran cantidad de fibra soluble que favorece la regularidad intestinal. Además, contiene un aceite rico en ácidos grasos insaturados que nos aportan bienestar.
Su dosis ideal es una cucharada sopera, dos o tres veces al día, antes de las comidas con abundante líquido (agua o zumos). También se puede espolvorear sobre sopas, purés de verduras, cereales o yogur.
Sus nutrientes esenciales contribuyen al buen estado de la piel, el pelo y las uñas. El aporte de proteínas hace de ella un buen complemento de la dieta de vegetarianos y de esas etapas de la vida en las que es necesario un aporte extra de nutrientes.
Toma de dos a cuatro cucharadas repartidas en las comidas, añadiéndolas en tus sopas, purés, zumos de fruta natural, ensalada, yogur o cereales.
Te aportan energía gracias a los minerales, vitaminas, hidratos de carbono, ácidos grasos esenciales y proteínas que contienen.
El desayuno es el momento ideal para tomarlos en la cantidad deseada endulzados con miel o mezclados con zumo o yogur. También puedes tomarlos mezclados con leche después de haberlos cocido durante 10 o 15 minutos.
| Consejo Idea Sana EROSKI ¡UNOS CONSEJOS QUE NO DEBES OLVIDAR! |
“En temporada, su carne es más tersa”
|