"Las utopías mueven el mundo"
Es la primera mujer en acceder a la presidencia de Unicef España en 40 años. reconoce que la solidaridad no entiende de géneros, pero afirma que lograr un mundo más justo pasa por apoyar, sobre todo, a las niñas del Tercer Mundo. Ellas son las beneficiarias de la campaña ’25 para 2005’ que celebramos en septiembre por sexto año consecutivo.
Idea Sana.: Usted nació en Barcelona (1953), estudió Biología, se casó a los 21 años y se instaló en Bilbao, donde comenzó a involucrarse en las actividades solidarias de Unicef.
¿Cuándo decidió que dedicaría su vida a mejorar la de los más desfavorecidos?
Consuelo Crespo: Siempre me he cuestionado el porqué de las situaciones de desigualdad en el mundo. Cuando cumplí 16 años comencé a participar en programas de voluntariado dirigidos a la infancia y a la mujer en Barcelona. Un día una amiga me invitó a colaborar como voluntaria en Unicef del País Vasco y acepté; era una vía excelente para canalizar mi inquietud solidaria.
I.S.: En los últimos años ha visitado proyectos que Unicef desarrolla en India, Mauritania, Nepal y Perú, entre otros países. ¿Cambia la percepción del mundo cuando se comprueba in situ las condiciones en las que viven tantos millones de personas?
C.C.: Absolutamente. Lo más impresionante de este trabajo es que te acerca a los dos extremos del ser humano: lo más sublime –su capacidad para ayudar desinteresadamente a los demás–, pero también lo más trágico –permitir que millones de personas vivan en la pobreza y mueran de hambre todos los días–.
I.S.: ¿Qué enseñanzas se ha traído de estos viajes?
C.C.: Convivir con las personas del Tercer Mundo es una experiencia tremendamente enriquecedora, porque mantienen vivos muchos de los valores que hemos perdido en Occidente: las ganas de vivir y compartir, la solidaridad, la complicidad, la alegría con la que superan sus desgracias... Son sensaciones que sólo se pueden percibir compartiendo nuestro tiempo con ellos.
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"La gente de los países pobres mantiene vivos valores que hemos perdido en Occidente" |
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I.S.: Tras su elección como presidenta de Unicef España, muchos medios destacaron que el hecho de que usted ha sido la primera mujer en acceder al cargo en 40 años. ¿La solidaridad distingue de géneros?
C.C.: En absoluto. Aunque el hecho de ser mujer quizá pueda aportar una visión distinta al trabajo que ha desarrollado Unicef España hasta el momento. Creo que las mujeres tenemos una visión más global de los problemas que los hombres, podemos atender a más frentes a la vez... De todas formas me he rodeado de un equipo de trabajo muy plural, en todos los sentidos.
I.S.: ¿Cuáles son los principales retos que se plantea afrontar durante su mandato?
C.C.: Me gustaría que el Comité Español se integrara todavía más en la estrategia internacional de Unicef, cuyas prioridades son alcanzar los Objetivos del Milenio y la lucha contra la pobreza. Otro de mis grandes retos es difundir entre la sociedad española, de una manera más amplia y efectiva, el trabajo que desarrollamos.
Enemigos de la infancia
I.S.: Ponga nombre a los principales enemigos de la infancia en estos momentos
C.C.: La pobreza, los conflictos armados, los malos gobiernos, la explotación sexual y laboral, y el sida, que está causando la desaparición de generaciones enteras en el África subsahariana. Casi el 80% de la población mundial vive por debajo del umbral de la pobreza. De ellos, más de la mitad son niños. Cada día mueren 30.000 menores en el mundo por causas evitables.
I.S.: En su informe ‘El Estado Mundial de la Infancia 2006’, Unicef denuncia que millones de niños en el mundo son "invisibles", “no existen”, una situación que “va más allá de la pobreza”.
C.C.:Más de la mitad de los niños que nacen en el mundo no se registran, por lo tanto no existen, no son ciudadanos de ningún país y no pueden acceder a los derechos más básicos, como la educación y la salud. Estos niños sin identidad son el objetivo prioritario de las mafias que se dedican a la explotación infantil.
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"La mujer es un motor de desarrollo fundamental en cualquier objetivo que se plantee en el Tercer Mundo" |
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I.S.: También se hace referencia a las llamadas 'emergencias silenciosas'
C.C.: La sociedad suele responder con generosidad ante las catástrofes puntuales que ve por televisión, pero nuestro deber es recordar que todos los días sigue muriendo gente por causas evitables, como el hambre o determinadas enfermedades. En el Tercer Mundo, cada tres días mueren tantas personas como las causadas por el tsumani que asoló la costa del sudeste asiático el pasado año. Y esas son las ‘emergencias silenciosas’ de las que no nos debemos olvidar.
I.S.: ¿Cuál es su definición de la palabra ‘solidaridad’?
C.C.:Identifico la solidaridad con la palabra ‘compartir’. Ser solidario supone asumir un compromiso: luchar para que todos los seres humanos podamos disfrutar de los mismos derechos.
I.S.: España es uno de los países europeos con menos voluntarios. ¿De qué manera pueden las ONG involucrar a un mayor número de ciudadanos?
C.C.: Desde nuestra visión occidental es muy difícil comprender lo que se vive cuando se sufre una situación de pobreza y desigualdad social. Para luchar contra estas asimetrías están los programas de cooperación para el desarrollo y sensibilización que llevamos a cabo las ONG. Pero un anuncio en televisión no va a cambiar nuestra percepción. Se necesita una reflexión más profunda por parte de cada uno de nosotros.
I.S.: Hay personas que para no colaborar se escudan en dos tópicos: “Cómo sé que la ayuda llega” y “aunque yo colabore a título individual no va a servir de nada”. ¿Qué les diría?
C.C.:Respecto a la primera excusa, sólo decir que los programas de ayuda que desarrollamos están muy bien planificados. Cuando llega a su destino, el dinero se invierte de la forma más eficiente. Nuestra actuación está expuesta a auditorías externas, para que el que quiera pueda comprobar el uso que se da a ese dinero. A los que se escudan en la segunda excusa, que sepan que cualquier ayuda, por pequeña que sea, es tremendamente útil. Las ONG haremos lo posible para multiplicar sus efectos. Y no podemos olvidar que un euro en España no vale lo mismo que un euro en África o Latinoamérica.
I.S.: Ana Duato, Fernando Alonso y Pau Gasol son algunos de los Embajadores de Buena Voluntad de Unicef.
C.C.: Son personajes que atraen a un sector de los medios y de la población que, de otra forma, no nos prestaría atención. Les damos la información y formación necesaria para que transmitan nuestro mensaje de forma adecuada. Si realmente están comprometidos con la causa, hacen una labor extraordinaria.
I.S.: Es madre de cuatro hijos. ¿De qué manera les ha inculcado valores como la solidaridad y la igualdad?
C.C.:Los valores hay que vivirlos. Ser solidario es una actitud ante la vida, una forma de ver el mundo. La educación en valores ha sido algo fundamental en mi familia, no sólo mediante la palabra, también con actos que sean reflejo de esos valores. Luego queda en sus manos formarse una opinión y actuar en consecuencia.
COMPARTIR OBJETIVOS
I.S.: EROSKI y Unicef mantienen una estrecha relación de colaboración. ¿Qué papel debe jugar la iniciativa
privada en la eliminación de las desigualdades sociales?
C.C.: Uno muy importante, por tres razones: es un sector con poder económico, tiene la capacidad de movilizar muchos recursos humanos, y también un gran poder de decisión en lo público. El compromiso de EROSKI es constante, fruto de una reflexión seria. Es un ejemplo muy importante para otras entidades privadas.
I.S.: Ambas entidades ponen en marcha en septiembre una nueva edición de la campaña ‘25 para 2015’.
La falta de escolarización es un problema con el que usted está especialmente concienciada.
C.C.:La mujer es un motor de desarrollo fundamental en cualquier objetivo que se plantee. Existe todavía una grave discriminación entre niños y niñas. Lograr la igualdad de derechos, es una prioridad que, a su vez, produce impactos positivos en otros objetivos. Es, por tanto, un objetivo nuclear dentro de nuestra estrategia global. La educación de la infancia es la herramienta más poderosa para luchar contra la pobreza.
I.S.: EROSKI ha celebrado la campaña ‘Voto solidario’, en la qus trabajadores y clientes decidieron que el
proyecto presentado por Unicef, 'Hogares maternos en Cuba', fuera la primera acción social financiada en 2006. ¿Qué opinión le merece esta iniciativa?
C.C.:La mujer es un motor de desarrollo fundamental en cualquier objetivo que se plantee. Existe todavía una grave discriminación entre niños y niñas. Lograr la igualdad de derechos, es una prioridad que, a su vez, produce impactos positivos en otros objetivos. Es, por tanto, un objetivo nuclear dentro de nuestra estrategia global. La educación de la infancia es la herramienta más poderosa para luchar contra la pobreza.
I.S.: EROSKI ha celebrado la campaña ‘Voto solidario’, en la qus trabajadores y clientes decidieron que el
proyecto presentado por Unicef, ‘Hogares maternos en Cuba’, fuera la primera acción social financiada en 2006. ¿Qué opinión le merece esta iniciativa?
C.C.:Es un excelente ejemplo de colaboración entre la empresa privada, sus clientes y trabajadores, y una organización humanitaria. Una de nuestras prioridades es establecer alianzas con los protagonistas de todos los sectores sociales. Esta interrelación es básica, porque las ONG solas no podemos cambiar las cosas.
I.S.: En un mundo tan pragmático y materialista como el actual ¿tiene cabida la utopía?
C.C.:¡Sí! Las utopías son las que mueven el mundo. Las cosas no avanzan si nadie las empuja, y debemos empujar todos en la misma dirección. Si no creyera en las utopías no podría desempeñar un trabajo tan bonito como el que realizo.
I.S.: ¿Con qué paraje de la geografía española se quedaría?
C.C.: Hay muchísimos, por lo que si me quedo con alguno en especial es debido a las experiencias allí vividas. Me encanta la zona de transición entre la meseta castellana y el norte –que no es muy húmeda ni muy seca– en particular la zona del norte de Burgos, Vitoria… que es donde nos hemos criado de niños. Hemos ido allí desde que tenía seis años, tenemos una vieja casona de pueblo construida hace más de dos siglos.
I.S.: Cuéntenos alguna anécdota de su infancia.
C.C.: Recuerdo que íbamos con mucho miedo –porque nos reñían– a coger fruta de los árboles. De mayores el miedo ha remitido. Desgraciadamente los campos están abandonados y ya nadie te riñe por coger fruta.
I.S.: ¿Qué hora del día prefiere para pasear por el campo?
C.C.: Depende de la época de año. En verano, me gusta pasear al atardecer, e incluso al anochecer. En Andalucía por ejemplo, es imposible salir al campo cuando el sol pega de lleno. En invierno, sin embargo, a mediodía parece que todo se revitaliza. Tras la fría noche y la escarcha de la mañana, empiezan a comer los ciervos en la marisma… es un espectáculo maravilloso.
I.S.: Ha dicho que su padre le transmitió el amor por la naturaleza. ¿La educación medioambiental debe tener su origen en la familia?
C.C.: Creo que casi todas las educaciones deben empezar en el seno familiar. Un padre es mejor modelo de vida que el profesor del colegio, ya que normalmente éste resulta aburrido. Toda educación es muy importante incluida la relacionada con el medio ambiente.
I.S.: Por último, denos tres 'Ideas Sanas' para mejorar nuestra calidad de vida.
C.C.: (Tras pensar unos minutos) Es difícil resumir tanto, pero ahí van mis consejos: exigir recursos sanos, hacer ejercicio en positivo y vivir la naturaleza, disfrutar la naturaleza.
| "Todos los días tienen algo especial" |
I.S.: ¿Se considera una consumidora responsable?
C.C.: Lo intento. A la hora de comprar un producto me fijo en el etiquetado, en los ingredientes, si la empresa respeta los Derechos Humanos...
I.S.: ¿Dónde suele realizar la compra?
C.C.: En sitios a los que puedo ir andando desde mi casa. Cuando tengo que hacer grandes compras acudo a un hipermercado EROSKI.
I.S.: ¿Qué productos nunca faltan en su cesta de la compra?
C.C.: Frutas y verduras.
I.S.: ¿Cuida su alimentación?
C.C.: Todo lo que puedo. Pero reconozco que soy muy golosa.
I.S.: ¿Qué tal se maneja en la cocina?
C.C.: Mal, muy mal (se ríe). Eso sí, soy un excelente comensal. Disfruto mucho con la buena gastronomía.
I.S.: ¿A qué actividades dedica su tiempo de ocio?
C.C.: Me encanta ir al campo. Necesito el contacto con la naturaleza, estar al aire libre. También disfrutar de mi familia y los amigos. Y sacar un rato para leer y escuchar música.
I.S.: ¿Suele practicar algún deporte?
C.C.: Me gusta mucho pasear, caminar. Y todas las actividades recreativas relacionadas con el mar.
I.S.: ¿De qué forma contribuye a cuidar el medio ambiente?
C.C.: En casa separamos los tipos de basura y reciclamos. Y cuando vamos al campo, dejarlo todo tan limpio como cuando llegamos.
I.S.: ¿Café o té?
C.C.: Té
I.S.: ¿Carne o pescado?
C.C.: Pescado.
I.S.: Una ciudad.
C.C.: Barcelona
I.S.: Un libro.
C.C.: 'El fin de la pobreza', de Jeffery Sachs.
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