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Idea Sana
Pasos ligeros

Las cada vez más altas temperaturas bajan también hasta nuestros pies. Sandalias y chanclas se han convertido en el calzado estrella de la temporada. Debido a su carácter polivalente y los materiales con que están fabricadas sirven tanto si vas informal como si optas por lo sofisticado. Sigue sus pasos en este artículo.

¿Sandalias o chancletas? En los últimos años la línea que divide ambos tipos de calzado es cada vez más difusa. No se diferencian tanto por el uso que se les da sino por los materiales que las componen. Además, la tendencia a la baja en el precio –podemos adquirir unas sandalias a partir de 12 euros– y la cultura de ‘usar y tirar’ han hecho que la variedad de calzado del que disponemos en nuestro armario sea mayor al de hace unos años.

En el caso de las chancletas, han evolucionado de forma vertiginosa y han pasado de tener un uso exclusivamente acuático para duchas en polideportivos o playa, a polivalentes: las puedes usar para estar por casa, como calzado fresco para recorrer monumentos y lugares de turismo, a calzado de vestir en pubs, bares y ferias veraniegas.

La moda femenina es la que más ha desarrollado este concepto de calzado y es por ello que cada vez hay más variedad de colores, materiales y abalorios que las adornan. En los últimos años estamos ante un fenómeno social con el regreso de las ‘hawaianas’ que tan utilizadas fueron en los ‘70 y que hoy en día se han popularizado.

Junto a los usos, los materiales utilizados han evolucionado también, y las viejas chancletas de EVA o goma han dado paso a otros más resistentes, ligeros y sofisticados como la EVA expandida, foams, PVC, corcho o neopreno. Como ejemplo, antes nos bañábamos en los ríos con sandalias mientras que ahora, el concepto ‘aquasock’ –o calcetín de agua– es la opción más demandada no sólo por la comodidad y sus características de secado sino también por la sujeción a las diferentes superficies.

Las protagonistas del verano

Por su parte, las sandalias siguen siendo las protagonistas absolutas de la moda en verano. Los materiales suaves y la diversidad de colores las convierten en una elección acertada tanto para el día a día, como para las ocasiones más especiales.

Las sandalias, deportivas y de vestir, tienen cada vez más importancia en el vestuario masculino y han restado protagonismo a las playeras y al zapato, respectivamente.

La principal diferencia entre las sandalias y las chancletas es que las primeras son un tipo de calzado abierto fabricado principalmente en piel o materiales sintéticos, mientras que las segundas son elaboradas mayoritariamente con materiales plásticos combinados con tejidos, fibras naturales y otros, todos ellos susceptibles de ser mojados.

Para el cuidado de los pies de los más pequeños de la casa el mercado ofrece sandalias con pieles de colores y forros suaves. Con puntera abierta para las niñas, para combinar con vestidos o bermudas, y cerrada para los niños que, incansables en sus juegos de pelota, necesitan una protección adicional de los dedos de sus pies.

Tendencia femenina

Pero donde la sandalia es protagonista indiscutible es en la moda femenina. Para esta temporada vienen pisando fuerte principalmente dos tendencias en el calzado de mujer:

  • Para las más sofisticadas, sandalias con cuñas y plataformas de madera, rafia, corcho o esparto, evocando la moda retro de los años 40 y 50. Con punta redonda y pulseras o cintas para anudar al tobillo.
  • Para las más funcionales, sandalias planas de inspiración romana, perfectas para combinar con vaqueros, falda o bermudas. Recuerda, bronce, cintas de cuero y aplicaciones metálicas decorarán los pies este verano. Y todo ello sin olvidar el tacón fino en todas sus alturas, para las ocasiones más especiales.

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