El voluntariado es una pieza fundamental para la construcción de una sociedad donde no tengan cabida las desigualdades. Un acto altruista que da vida a las aspiraciones más nobles del ser humano y que contribuye a sostener y fortalecer los valores de comunidad, atención y servicio a todos los miembros de la sociedad. Desde sus comienzos, EROSKI apoya y fomenta valores como la solidaridad y la cooperación a través de múltiples actividades, como ayudas puntuales de emergencia, campañas periódicas, patrocinios y financiación de proyectos de cooperación internacional.
En 2005, dos trabajadoras colaboraron en Perú con la ONG Niños del Mundo |
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En 2006, una nueva iniciativa promovida por Idea Sana EROSKI se suma a esta lista: el Programa de Voluntariado dirigido a los Amigos de FUNDACIÓN EROSKI y a los propios trabajadores de la empresa. Se trata de un plan que nace para dar una respuesta innovadora a la inquietud de muchas personas por aportar su grano de arena en la lucha contra los problemas sociales. Gracias a este novedoso programa solidario, los Amigos y trabajadores que lo deseen podrán compartir sus vacaciones con los más necesitados, visitando in situ algunos de los diferentes proyectos desarrollados por las ONG que habitualmente colaboran con EROSKI.
El Programa de Voluntariado dio sus primeros pasos el verano pasado. María Robles y Mercedes García-Goti fueron las primeras socias-trabajadoras de EROSKI en participar en esta iniciativa. De la mano de la ONG Federación Niños del Mundo, volaron hasta Perú para colaborar en dos de los proyectos que esta asociación lleva a cabo en el país andino.
El colegio Virgen del Rosario, situado en un suburbio de Lima, fue el destino de María. Allí participó en la organización e informatización de los archivos de la biblioteca de la escuela, así como en las charlas y actividades lúdicas organizadas en el centro. Mercedes, por su parte, compartió juegos y cariño con los niños seropositivos que viven acogidos en el orfanato La Posadita del Buen Pastor, en la capital peruana.
Tras su regreso, ellas mismas relataban los pormenores de su estancia a Idea Sana EROSKI: “Ha sido una experiencia dura pero tremendamente aleccionadora y gratificante. Este viaje nos ha servido para ser mejores personas y profesionales”.