Aunque cada vez es más frecuente ver a gente que peina canas practicando ‘footing’ por los parques de nuestras ciudades o ejercitando su cuerpo en el gimnasio, la mayoría de los ancianos realizan menos actividad física de la recomendada para una llevar una vida saludable. Todas las personas, independientemente de su edad y condición física, deberían animarse a practicar algún tipo de ejercicio y adoptar este hábito como un elemento protagonista en su vida diaria.
La edad de jubilación puede marcar el comienzo de una nueva etapa de nuestra vida, más activa y saludable. Y recuerda: nunca es tarde para disfrutar de los beneficios del deporte.
“Antes de iniciar la práctica de cualquier deporte es conveniente conocer el estado físico y las pretensiones de la persona”, afirma Fernando Sartorius, entrenador personal y colaborador de Idea Sana EROSKI. Para ello, nada mejor que consultar con un profesional de la salud para que nos indique cuál es el tipo de ejercicio que más se adecua a la edad, condición física y preferencias personales. “Una vez conocidos estos datos ya se puede elaborar un programa de ejercicios específico para cada individuo” .
Los expertos recomiendan que la práctica de actividad física en estas edades se realice bajo la supervisión de un especialista –un entrenador personal o monitor– para evitar posibles riesgos, sobre todo si se lleva mucho tiempo sin hacer deporte o no se ha hecho nunca.
El mejor ejercicio es el que se practica cada día: subir y bajar escaleras, pasear, cuidar el jardín... |
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Sartorius, conocido como ‘el entrenador de las estrellas’ –por sus manos han pasado Joaquín Cortés, Elsa Pataky, Tom Cruise y Salma Hayek, entre otros muchos famosos del mundo del espectáculo–, recomienda “empezar siempre lentamente e ir incrementando la intensidad de los ejercicios de forma progresiva a medida que el cuerpo lo permita”.
Los ejercicios de calentamiento son importantes a cualquier edad, pero muy especialmente en las personas mayores. La duración del calentamiento debe ser mayor que a edades más tempranas; unos 20 minutos, aproximadamente. “Lo aconsejable es realizar la secuencia del ejercicio que vamos a desarrollar después pero de una manera más suave, hasta que los músculos implicados estén preparados”, apunta. No olvides ponerte ropa cómoda y transpirable, beber agua regularmente para estar correctamente hidratado y hacer descansos con asiduidad.
Por lo general, en esta etapa de la vida “se hace especial hincapié en ejercicios de resistencia combinados con algún tipo de trabajo aeróbico (correr, nadar, montar en bici…) para mantener el sistema cardiovascular. Sólo son desaconsejable aquellos ejercicios que puedan producir una lesión en quien lo practica”, explica.
Enfundarse el chándal y acudir a un gimnasio no es la única forma de hacer ejercicio. Las actividades cotidianas como subir o bajar escaleras, ir a comprar, limpiar la casa, cocinar, dirigirse al trabajo, pasear al perro, cuidar el jardín, caminar, etcétera, también son una estupenda opción para cuidar la salud de nuestro cuerpo. “Siempre recomiendo andar –concluye el experto–. Un paseo diario es la mejor receta para mantenerse en forma”.
| 4 ejercicios para hacer en casa |
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Fernando Sartorius aconseja a nuestros mayores practicar deporte o ejercicio “al menos tres veces por semana” para que se convierta en un hábito diario y compaginar las actividades deportivas “con una buena alimentación, baja en calorías pero rica en nutrientes”. Además, ofrece cuatro ejercicios básicos que pueden realizar fácilmente en casa:
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