Llegar a cocinar un menú completo para toda la familia con un pollo es sólo un ejemplo de la cantidad de piruetas que deben hacer las amas de casa para llegar a fin de mes tras los excesos navideños. Pero ¿cómo hacerlo? Pues siguiendo algunos pequeños consejos y trucos, muchos de ellos heredados de nuestras abuelas, como el del pollo: con los huesos preparamos un caldo, le añadimos fídeos y tenemos una sopa caliente de primer plato. Con las pechugas: albardamos una parte y otra pequeña cantidad la reservamos para hacer croquetas. Así de fácil y económico.
Ésta es sólo una de las formas que tenemos para apurar al máximo nuestro presupuesto destinado a alimentación. Conoce con Idea Sana EROSKI algunas otras ideas para ahorrar en la cesta de la compra, en el hogar y en tu tiempo de ocio.Antes de acometer cualquier gasto, lo fundamental es elaborar un presupuesto mensual en el que se incluyan los ingresos, los gastos fijos y probables y la previsión de otros no mensuales. Sólo así sabremos de qué cantidad de dinero disponemos para hacer las compras.
Normalmente, una de las principales partidas del presupuesto se destina a alimentación. A la hora de hacer la compra, ten en cuenta algunas cuestiones:
| Charo Pérez Ayala Amiga de FUNDACIÓN EROSKI de Álava |
| "Preparo puré con las verduras que se quedan sueltas en la nevera" Me gusta mucho cocinar pero como vivo sola no suelo hacerlo todos los días. No renuncio a los productos frescos y de calidad. Eso sí, intento no tirar la comida sobrante. Si al mediodía me queda un poco de pescado o una tajada de pollo, lo suelo dejar para cenar. Si preparo una sopa de cocido, aprovecho la carne para cocinarla al día siguiente con pimientos rojos. El pan que me sobra lo tuesto para desayunar y lo tomo con mantequilla y mermelada. Cuando tengo varias verduras sueltas en la nevera que no están ya demasiado frescas preparo un puré... En definitiva, intento no desperdiciar ningún producto. |
La mayor parte de los gastos fijos se destinan al pago de las facturas de la luz, el gas, el agua, el teléfono, la comunidad de vecinos, la hipoteca... En algunas partidas como la hipoteca es imposible ahorrar salvo que desciendan los tipos de interés, pero en otras, las destinadas al consumo de agua, luz, gas o teléfono, siempre podemos poner algo de nuestra parte.
De esa forma no sólo ahorramos en nuestra factura sino que contribuimos a mejorar la economía de todo el país, que es el que tiene que importar la energía que consumimos. Con este doble ahorro, conseguimos además respetar el medio ambiente y ser menos agresivos con él. Para alcanzar estos objetivos, ten en cuenta los siguientes consejos:
| ‘HÁGALO USTED MISMO’ |
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Otra forma de ahorrar dinero es adquirir productos bajo la filosofía ‘Hágalo usted mismo’. En nuestro país, no está muy extendida esta cultura, pero la implantación de grandes cadenas que la impulsan ofreciendo precios más económicos está cambiando las costumbres. En la compra de enseres y muebles para el hogar es donde más se impone esta fórmula. De este modo, podemos ahorrar una gran cantidad de dinero entre el transporte hasta nuestro domicilio y el montaje del producto. Los más ‘habilidosos’ aún lo tienen más fácil, pues esta nueva filosofía ahorrativa se extiende también a la venta de materiales para el hogar: desde grifos a enchufes, lavabos, maderas o armarios empotrados. Uno mismo puede montarse la casa entera a la mitad de precio. El ahorro también se impone en la moda de textiles. Las rebajas de este mes de enero en todos los establecimientos. En febrero, encontrarás además la ropa de hogar con los mayores descuentos de la temporada. Pero no te dejes llevar por la tarjeta de crédito ni por las compras a plazos, intenta racionalizar. |
| “En rebajas, evita las compra compulsivas y exige transparencia” |
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Somos muchos los que esperamos las rebajas después de Navidad y Reyes para comprarnos algunas prendas de vestir, calzado o complementos cuyos precios, con rebajas de 20, 30, 50 y en ocasiones hasta el 70%, se hacen más asequibles a nuestros bolsillos. Vale la pena aprovecharlo bien para la economía familiar, comprar lo que necesitemos e intentar estar lo mejor informado posible para que se respeten nuestros derechos en todo momento. Así, recordemos que los productos rebajados además de estar etiquetados correctamente y mostrar el precio anterior junto al precio rebajado, tienen que tener la misma calidad y garantía que tendrían a precio no rebajado y si tienen algún defecto, el establecimiento tiene la obligación de cambiarlo. Si está en buen estado, no hay obligación de cambiarlo si el comerciante no lo ha anunciado previamente. Además, se deben facilitar hojas oficiales de reclamación como en cualquier época del año. Si la tienda admite habitualmente tarjetas de crédito como forma de pago, también deberá hacerlo durante las rebajas. En un mismo comercio podemos encontrar artículos rebajados y no rebajados. En este caso deben estar bien diferenciados.Las rebajas sólo se pueden hacer en dos periodos (invierno y verano) que coinciden con el fin de temporada, para dar salida a los productos que quedan. Esto no hay que confundirlo con las ventas en liquidación que rebajan el precio por cierre o cambio de orientación, o la venta de saldos cuando se trata de artículos pasados de moda o deteriorados o las ventas que se realizan a un precio más bajo para promocionar el producto. En definitiva, hagamos una compra inteligente, evitemos las compras compulsivas y despilfarradoras y exijamos la máxima transparencia informativa. No nos dejemos engañar por campañas publicitarias con descuentos rimbombantes que anuncian ofertas engañosas o artículos defectuosos.Y no estaría mal revisar el armario antes de salir de compras, planificar lo que necesitamos, el espacio libre que tenemos y lo que ya podemos regalar a otra persona o llevar a organizaciones humanitarias o de reciclado de ropa usada, según el estado en que se encuentren. |