versión accesible
Idea Sana
Lavados razonables

Blancura, frescor, aroma de los Alpes… Cada día son más Las ventajas que los detergentes aportan a nuestra colada: mayor poder limpiador y embriagadoras fragancias. Elegir los productos adecuados para cada tipo de ropa respetando el medio ambiente es fundamental si queremos realizar lavados razonables.

No hace tanto tiempo que la publicidad de detergentes nos vendía sus productos a través de un ama de casa que era reacia a deshacerse de su detergente para cambiarlo por otro, porque el suyo era el que lavaba más blanco. Hoy en día, no sólo buscamos blancura sino soluciones a cada tipo de problema, y por esa razón el mercado nos ofrece infinidad de productos adecuados a cada ropa, color o tipo de piel. En muchos casos, además, podemos contribuir a la mejora medioambiental haciendo un uso razonable de los detergentes o comprando productos considerados ecológicos.
Actualmente, existen en el mercado un buen abanico de productos con diferencias en sus formulaciones y en sus resultados. Desde los que destacan por su combinación con suavizantes, a aquellos que facilitan el planchado posterior, incorporan escamas de jabón tradicional Marsella, combaten mejor las manchas sin dañar el color o blanquean más. Por esta razón, resulta vital conocer los diferentes tipos de detergentes que existen tanto para el lavado a máquina como a mano.

Líquido, polvo y tableta

En cuanto a su presentación, los detergentes pueden ser líquidos, en polvo o en tableta. Aunque en los últimos años se aprecia un aumento en el consumo de detergentes líquidos –del 15%–, el tradicional en polvo sigue copando el 72% del mercado.
El detergente en polvo presenta las ventajas de ser más eficaz contra las manchas en altas temperaturas.
Por su parte, los detergentes líquidos respetan mejor los tejidos, se diluyen bien a bajas temperaturas, permiten tratamientos previos, ocupan menos espacio y son más suaves, olorosos e innovadores.

En cuanto al detergente en tabletas ofrece la ventaja de ser un producto concentrado, que resulta muy cómodo y ocupa poco espacio.
Para cuidar las prendas y los colores se debe utilizar el detergente adecuado, en cualquiera de sus presentaciones –polvo, líquido y tabletas–, bien para ropa blanca, de color, negra o delicada. Si no es así, corremos el riesgo de deteriorar las prendas. Así, por ejemplo, si lavamos prendas de color con detergentes de ropa blanca, se perderá el color antes y viceversa: la ropa blanca lavada con detergente de color no quedará tan blanca.

Además de estas variedades, el mercado ofrece detergentes antibacterias, especiales para eliminar malos olores –muy adecuado para deportistas o familias con animales–; al jabón natural de Marsella –para conseguir el tradicional aroma ‘a limpio’–; hipoalérgicos –especiales para pieles sensibles–; o productos para cuidar y mimar las prendas más delicadas.

Lavados razonables

Hábitos ecológicos

El uso correcto del detergente, su dosificación y un cambio en los hábitos del lavado contribuyen a la mejora medioambiental porque desde que se adquiere un producto, se toman una serie de decisiones importantes: tipo de envase, cantidad de detergentes, programas de lavado, temperatura del agua, cantidad y tipo de ropa, etc.
La AISE (Asociación Internacional de Jabones, Detergentes y Productos Afines) promovió en 1996 la puesta en marcha del Código de Buenas Prácticas Medioambientales, un proyecto europeo que pretende lograr una mejora sustancial en el impacto medioambiental de los detergentes de ropa.
Esta iniciativa, adoptada de forma voluntaria por 15 países de la UE además de Islandia, Noruega y Suiza, requiere el compromiso de los fabricantes y la colaboración de los consumidores para conseguir sus objetivos tanto en la reducción del consumo de energía y de detergentes, como en la disminución del número de envases y en el aumento de la biodegradabilidad de las materias activas.

La AISE ha creado cinco recomendaciones para los consumidores:
  • Reduce los residuos de los envases –recíclalos–.
  • Antes de lavar, separa la ropa.
  • No pongas la lavadora con poca ropa.
  • Dosifica el detergente en función de la suciedad y de la dureza del agua.
  • Lava con la temperatura más baja recomendada.

Más concentrados

Además, en los próximos meses, los detergentes se adaptarán a la nueva recomendación AISE IV, por la que comenzarán a contar con una mayor concentración y un peso menor, pero manteniendo todo su poder limpiador.
Actualmente, en el mercado europeo de la droguería existe una tendencia hacia los productos concentrados, que mantienen su calidad con una menor cantidad de detergente. Esto es posible gracias a una mayor concentración de las materias activas en el producto (menos sales). Por los cambios de normativas, hoy en día los detergentes son cada vez más biodegradables mientras mantienen sus mismos resultados.

¿Qué es Fundación Eroski?
© Copyright Fundación Eroski    Info@ideasana.com