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Idea Sana
Dulce energía

Nutritiva, natural y con una buena dosis de energía. La miel es un alimento saludable dotado de propiedades energéticas y alto poder nutritivo. Hasta que llega a nuestra mesa, esta deliciosa sustancia conoce un laborioso proceso de elaboración en el que la abeja es la auténtica protagonista.

La miel es uno de los ingredientes más deliciosos de nuestra gastronomía. Y es que hasta que el azúcar pasó a endulzar nuestros platos, la miel desempeñó durante siglos esa deliciosa función. Esta sustancia, energética y de fácil digestión, es obtenida gracias a la ardua tarea de las abejas. Los expertos la consideran un alimento básico, que encaja a la perfección en la dieta de todos los miembros de la familia. El calcio, el hierro, el magnesio y las vitaminas B y C conforman su rico aporte nutricional. Además, el ser humano ha disfrutado de la miel como edulcorante natural hasta el siglo XV. Y es que se trata de un alimento caracterizado por su dulce sabor y su textura suave y densa, cuyo color más habitual es el ámbar.
Hasta que llega a nuestros paladares, la miel tiene un proceso de fabricación en el que las abejas son las verdaderas fabricantes. Estos insectos la consiguen a partir del néctar de las flores (un líquido azucarado que se encuentra en el fondo del cáliz). Ellas son las encargadas de convertir esta sustancia en miel mediante un proceso que transforma los azúcares compuestos en simples. El néctar libado de las flores es almacena do en el buche del insecto y es transportado a la colmena, donde se somete a un proceso de maduración en el que se produce la eliminación del agua, y se mezcla con la secreción glandular de las abejas.
Esta miel es recolectada por el hombre cuando termina la floración y filtrada para eliminar los restos de abejas o partículas de cera. El último paso consiste en dejarla reposar durante un día y medio. Es entonces y no antes cuando la miel está lista para ser envasada para su degustación.

Valor nutricional

Hay quienes consideran un misterio la elaboración de la miel. Y es que esta dulce sustancia constituye el alimento básico de las abejas, insectos trabajadores por excelencia, que además consumen mucha energía. Quizás por ello, una de las principales características de ese alimento es su alto valor energético. La miel contiene hidratos de carbono y azúcares (en mayor proporción la glucosa y la fructosa). Se da la agradable circunstancia de que al ser fácilmente asimilada por nuestro metabolismo, la miel nos transmite todo su contenido en vitaminas y minerales.

Cinco preguntas sobre la miel

Seguro que más de una vez te habrás preguntado si la miel engorda, o cuánto tiempo dura en sus mejores condiciones. A continuación respondemos a las preguntas más comunes sobre este delicioso alimento.

¿Engorda?
Por sí misma, no. Tiene 296 kilocalorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en un alimento muy energético. Al mismo tiempo, los azúcares que contiene son fácilmente asimilables por nuestro organismo.

¿Durante cuánto tiempo se conserva?
El tiempo normal de conservación son dos años. Una vez transcurrido este tiempo, puede perder sus cualidades de sabor, color, olor, textura…Lo que significa que ya no será como originariamente.

¿Por qué se guarda en recipientes de cristal?
La miel almacenada en envases de vidrio o acero inoxidable permanece estable años. Para su conservación adecuada, ésta debe hacerse entre 18 y 24 ºC.

¿Cuanto más oscura es de mejor calidad?
No. Si es clara contiene más vitamina A, mientras que cuanto más oscura es tiene una cantidad mayor de minerales y vitaminas B y C.

¿Por qué decimos ‘luna de miel’?
Esta expresión viene de la época de los romanos. La madre de la novia dejaba cada noche un tarro rebosante de miel en la alcoba. El rito duraba toda una luna.

Variedades y usos

El método de obtención, el aspecto, el origen, el aroma, el color y su presentación configuran los tipos de miel que existen. Una de las clasificaciones más comunes se establece por su origen botánico: la de flores y la de plantas. La miel de flores es la más normal, y a su vez puede ser monofloral y multifloral. Las más características son la de romero, brezo, azahar, eucalipto y tomillo... El néctar más conocido y abundante es el multifloral, polifloral o milfloral. En él, la miel es el resultado de la mezcla de muchas flores. Se denomina miel de plantas o mielada a aquella que procede de las secreciones de las plantas. Su color va del pardo claro al casi negro.

En nuestro país contamos con la Denominación de Origen ‘Miel de la Alcarria’, producto que se da en esta comarca desde tiempos ancestrales. Destaca también la Denominación de Origen ‘Miel de Villuercas-Ibores’, en pleno centro del corazón extremeño. Por su parte, la ‘Miel de Granada’ se da con éxito en todos los términos municipales de esa provincia. A su vez Galicia dispone de una I.G.P (Indicación Geográfica Protegida) ‘Miel/Mel de Galicia’ con varias clasificaciones: multifloral, monofloral de eucalipto, de castaño, de zarzamora y de brezo.

Una vez conocidos los tipos y variedades, merece la pena destacar los diferentes usos que tiene la miel en la cocina. El principal se da en la repostería. De hecho, muchos dulces típicos la contienen (pestiños, turrones...). Por sí misma, puede consumirse a todas horas del día –en el desayuno, merienda o cena- y casa a la perfección con una tostada, una pieza de bollería y un buen tazón de leche. A su vez, los expertos en gastronomía ensalzan el resultado de mezclar la miel con productos salados (carne de caza).

Alimento de reinas

Además de la miel, las colmenas nos proporcionan la jalea real. Ésta es fabricada por las abejas para alimentar a la reina que, gracias a su ingesta, llega a doblar su peso. Cuando nosotros la ingerimos, nos aporta de manera especial vitamina B, además de las vitaminas A, C, D y E, básicas para que nuestro organismo funcione. La jalea real difiere de la miel en su aspecto, que es blanquecino, y en su sabor amargo.

Félix Esteban
Presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de la Alcarria“La Miel de La Alcarria posee una sutileza y aroma extraordinarios”
Félix Esteban

La Miel de La Alcarria está protegida por la Denominación de Origen desde 1992. La zona de producción coincide íntegramente con la zona de envasado e incluye 150 municipios de la provincia de Guadalajara y 70 municipios de la provincia de Cuenca. La abundante flora melífera de La Alcarria ha sido la causa de que la apicultura haya constituido desde hace muchos años una fuente de ingresos para los habitantes de esta comarca (recordemos no hace tanto tiempo la figura del mielero con su pellejo repartiendo de casa en casa). El reconocimiento de La Alcarria como Denominación de Origen ha hecho que la miel cobre más relevancia. La comarca natural de La Alcarria produce una miel limitada pero con una sutileza y aroma extraordinarios, y la que lleva su símbolo tiene asegurada la máxima calidad por el Consejo Regulador.

La Miel de La Alcarria es exclusivamente floral, con una consistencia que puede ser fluida, viscosa a parcial o enteramente cristalizada. Desde el Consejo Regulador consideramos que la miel tendrá necesariamente un contenido bajo en humedad, ausencia total de partículas o burbujas de aire, y su aroma será su mejor carta de presentación; además, si está cristalizada nos indicará que mantiene sus cualidades originales. Las plantas básicas para la elaboración de la Miel de La Alcarria son los pertenecientes a la familia de las labiadas, especialmente el romero, el espliego y el tomillo. En cuanto a sus propiedades nutritivas, la fructosa y la glucosa son los hidratos de carbono predominantes. Las proteínas, aminoácidos, ácidos orgánicos y elementos minerales conforman sus vitaminas.

Puede decirse que la miel es un producto que por su origen y propiedades gana día a día más aceptación.

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