Lo llaman ‘intimidad para el hogar’. Es un nuevo concepto de ropa y calzado para estar en casa conocido con el término anglosajón de ‘homewear’. Según Isabel Berz, directora de moda del Instituto Europeo de Diseño, “el ‘homewear’ se sitúa entre la ropa interior y la exterior, y en él se mezclan la tecnología punta y las fibras innovadoras”. Un estilo que impregna desde los pijamas, camisones y zapatillas, hasta los más diversos complementos.
"La moda es el sector que más influye sobre la estética de las cosas que nos rodean", explica Berz. Y es que estar cómodo y a la última “no está reñido”. Unido a estos aspectos, el hecho de que nuestros hogares sean más confortables (calefacción, edredones) permite que podamos estar en casa con poca ropa y meternos a la cama con una indumentaria ligera.
Lo habitual hasta ahora era utilizar el pijama sólo para ir a dormir. En la actualidad se ha convertido en una prenda polivalente y por ello los fabricantes se han afanado en crear líneas que se adapten a las situaciones que devienen cuando estamos en casa. El ‘homewear’ abarca también prendas fáciles de cuidar y lavar, que no requieren de nosotros muchas atenciones.
Camisones y pijamas tienen contacto directo con la piel, por lo que su elección no es un tema baladí. Lo ideal es que sean ligeros, amplios y sin botones ni gomas, para evitar rozaduras. También los hay tradicionales, reversibles y con estampados y colores que imitan a la ropa deportiva. Los tejidos más utilizados son el algodón, microfibras o poliéster, todos ellos transpirables. Para los camisones, tradicionalmente el tejido estrella ha sido el lino. La experta en moda asegura que “la industria está desarrollando toda una serie de nuevas fibras textiles que tienen como características la elasticidad y el tacto ultrasuave”. En general, los expertos recomiendan evitar la lana porque no permite una buena ventilación. Batas y albornoces completan el atuendo hogareño. “Es imparable y creciente la gama de productos, prendas y objetos para el hogar”, matiza Berz.
Quitarnos los zapatos y ponernos las zapatillas es uno de los primeros gestos que realizamos cuando llegamos a casa. El objetivo es estar cómodo y caliente, aspectos a los que hay que añadir la necesidad de buscar el calzado “adecuado”. Según Javier Pascual Huerta, profesor del departamento de podología de la Universidad Europea de Madrid, “debe ser ligero, flexible y más o menos cuadrangular, como la forma del pie”. Si lo que queremos es que nuestros pies estén relajados, Huerta insiste en que las zapatillas sean cerradas por el talón. “En esas condiciones el pie trabaja menos, la musculatura está más relajada y evitamos problemas de agarrotamiento de los dedos”, concluye.
Además de cuidar y proteger los pies, las zapatillas de andar por casa adoptan formas divertidas, con forma de peluche, a cuadros, ralladas... “Porque el homewear es, en definitiva, la mezcla de comodidad y una estética que coincide con las tendencias de la moda”, concluye Isabel Berz.