Reciben diferentes nombres según el lugar y el contexto en que se tomen. Mientras los canapés y los entrantes se han hecho un hueco en nuestras casas, los aperitivos, las tapas y los pinchos se suelen tomar en lugares públicos, a menudo en compañía, y en un ambiente distendido. Las tapas han pasado de llenar las barras de algunas tabernas a ganarse el privilegio de contar con una carta propia en otros locales. Hay cocineros que han convertido estos platillos en toda una experiencia para el paladar, elevando su elaboración hasta la categoría de arte culinario.
Cada provincia mantiene enraizadas sus propias tapas, según la gastronomía de cada zona |
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Cuentan que es en Andalucía donde arraigó la costumbre de la tapa como aperitivo, allá por el siglo XIX. Al principio se colocaba una rodaja de embutido o queso sobre la copa de vino servida en las tabernas: unos dicen que para que no cayeran insectos en su interior; otros, que para despertar la sed y el apetito de los parroquianos. De cualquier modo, esta ‘tapadera’ derivó en un platillo que se llenaba de aceitunas, cacahuetes y embutidos que corrían por cuenta de la casa, agasajando a los clientes y despertando su sed. Con el paso del tiempo, esta costumbre se extendió a otras regiones españolas, y en muchos locales se sofisticaron las recetas de estas pequeñas porciones de alimento, que dejaron de ser gratuitas en muchos casos.
Hoy en día, esta costumbre de tapear se ha convertido en todo un ritual que nos lleva a callejear, en compañía de buenos amigos, saltando de local en local en busca de la especialidad de la casa. Cada provincia andaluza mantiene enraizadas sus propias tapas, según la gastronomía de la zona: rabo de toro, flamenquines y salmorejo en Córdoba; ‘pescaíto frito’ o calamares en las zonas de costa, como Málaga, Almería y Cádiz; adobo de cazón y pijotas en Sevilla y Granada, por mencionar algunas. Y luego están las universales: las de tortilla de patatas, jamón, queso, etc.
Pero para que éstas sean “lo más saludables posible” Begoña Fernández Illera, experta en nutrición, recomienda la elaboración de los mismos con aceite de oliva. “Es importante vigilar los aceites con que los cocinamos” asegura. Y además advierte de que “aquellos pinchos, aperitivos o tapas con alto valor calórico deben ser evitados por personas con sobrepeso”.
La costumbre de ir de tasca en tasca también está profundamente enraizada en el Norte. A la vez que se comparte conversación con los amigos, un ambiente distendido y se catan diferentes caldos, la comida llega en forma de cocina en miniatura: los pinchos.
Las inquietudes culinarias de algunos restauradores y cocineros han llevado al pincho a un lugar destacado |
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Por ello, ninguno de estos pequeños bocados debería sustituir a alguna de las tres comidas principales. Las prisas y la falta de tiempo nos llevan a picar unos entrantes que, a la postre, se convierten en la única comida del día. La rapidez con la que los ingerimos y la cantidad que tomamos, generalmente, provocan una rápida sensación de saciedad. “Si obviamos el desayuno, la comida o la cena podemos caer en carencias graves como la falta de proteínas”, explica Fernández. Una buena alimentación es aquella que incluye una dieta variada, basada en la ingesta de un desayuno completo, frutas, verduras, pescados, legumbres, cereales, y la reducción de fritos, alimentos grasos y dulces, combinado con la toma de 2 litros de agua al día.
| GLOSARIO DE TÉRMINOS PRÁCTICOS |
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| Silvia García Amiga de FUNDACIÓN EROSKI (Vizcaya) “Preparo los canapés con antelación para disfrutar de la compañía de los invitados” |
| Cuando organizo alguna cena especial en casa, a la que invito a familia o amigos, acostumbro a preparar los canapés con antelación. De esta manera, a medida que llegan mis invitados puedo ocuparme de darles la bienvenida y charlar con ellos, sin tener que estar pendiente de la cocina. Suelo preparar entrantes que se toman fríos o ligeramente calientes. Una idea que recomiendo es utilizar tartaletas o volovanes ya hechos. Se pueden comprar en la sección de panadería y únicamente hay que rellenarlos con los ingredientes variados: champiñones, taquitos de jamón en bechamel, bonito con pimiento… |