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Idea sana
Orden de otoño

El otoño nos devuelve a las obligaciones diarias y nos ayuda a ordenar de nuevo nuestra vida tras la locura veraniega. Establecemos horarios, nos marcamos metas y debemos afrontar un nuevo curso con energías renovadas. Aprovecha las propiedades de los alimentos de temporada para calentar los días que se avecinan.

Con el final de las vacaciones, comenzamos una etapa más serena, más ordenada, con horarios y obligaciones. Hasta los paisajes se relajan, las hojas se caen y el ocre en todas sus tonalidades inunda campos y bosques. El otoño, la estación de la vuelta al cole y al trabajo, nos deja menos horas de luz y más frío; para algunos puede ser motivo de decaimiento, pero para otros de liberación. Por fin llega la normalidad, todo se ordena y podemos cuidar nuestro cuerpo y nuestra alimentación: es el momento de reanudar los hábitos de vida saludables abandonados durante el verano

Orden de Otoño

Regreso paulatino

La nueva realidad otoñal debe servirnos para comenzar el curso con energía, de forma paulatina y sin traumas. Si hemos disfrutado de unas agradables vacaciones el regreso no tiene por qué ser problemático. Lo mejor es hacerlo progresivamente. No apures las vacaciones hasta el último día, regresa con tiempo suficiente para acomodarte en tu hogar, para deshacer las maletas y planificar la vuelta al cole y al trabajo con algunos días de antelación.

Los niños deben ir levantándose cada día antes para que el madrugón del primer día de cole no les suponga una pesadilla. El reencuentro con sus amigos de aula será un aliciente más que suficiente para acercarse a la escuela con ilusiones renovadas. Si comienza por primera vez su vida escolar es mejor que vaya conociendo su clase los días previos.
Los nuevos retos, charlar con los compañeros de trabajo sobre las vacaciones pasadas y hasta ojear las fotos del verano serán para los mayores otro motivo para volver al trabajo relajadamente y con mente positiva.

Alimentos con energía

Todos estos retos debemos asumirlos dotándonos de dosis extras de energía. Aprovecha las propiedades nutritivas de los alimentos de otoño para reforzar tus defensas y entrar en calor. Un buen desayuno, en el que no falten la fruta, los cereales y los lácteos, tomado sosegadamente es la mejor fuente de energía para afrontar las actividades diarias de toda la familia.
Legumbres, setas, calabazas, borrajas, manzanas, membrillos... son alimentos de otoño. No renuncies a ninguno de ellos. Recuerda que una buena nutrición, basada en una alimentación sana y variada, refuerza el sistema inmunológico y protege por tanto de contraer enfermedades.

Una de las claves para conseguirlo consiste en distribuir el aporte energético y de nutrientes en cinco ingestas diarias: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Esta distribución está especialmente indicada en niños, adolescentes, embarazadas y ancianos. La merienda ideal debería estar compuesta de leche o yogures, fruta, cereales o bocadillo y evitar la bollería industrial.

Ilumina tu vida

Para cargar aún más las pilas, sal durante las horas centrales del día, aprovecha la luz natural, aunque el día esté nublado, verás cómo mejora tu estado anímico. Ilumina bien tu casa con colores cálidos que te impriman vitalidad.

Con la llegada de los primeros fríos, es normal sentir hambre a todas horas, necesitamos calentar nuestro estómago para subir la temperatura corporal. No desesperes, busca alternativas poco calóricas como las frutas para mantener tu boca ocupada.

Y sobre todo planifica periodos de descanso, dedica tiempo a actividades relajantes o a la práctica de deportes que te estimulen de forma beneficiosa.

El otoño se acerca y con él el orden vuelve a nuestras vidas, reanudamos nuestras actividades y debemos llenarnos de energía para afrontar la bajada de temperaturas y la escasez de horas de luz. El despertador vuelve a sonar cada mañana y el otoño te regala un día más para ti. Aprovéchalo.

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