Ya lo dice la sabiduría popular: “Cuando seas padre, comerás huevos”, como si este alimento redondo fuese un manjar. Y no va mal encaminada la sentencia. Porque, aunque al huevo le persigue la mala fama, hace ya más de una década que estudios científicos demostraron que su consumo es nutritivo y completo en personas sanas.
El contenido total de calorías es de unas 150 por cada 100 gramos comestibles. Destaca sobre todo su gran riqueza de proteínas, fáciles de digerir y de alto valor biológico.
El huevo posee un contenido graso saludable pues predominan en su composición los ácidos grasos insaturados sobre los saturados. Una relación sana para el sistema cardiovascular, que compensa su elevado contenido de colesterol.
Ha quedado demostrado que el aumento del colesterol en la sangre se debe a la relación entre grasas insaturadas y saturadas y no tanto a la ingesta de colesterol. Incluso hay estudios que aseguran que la ingesta de un huevo al día no tiene efectos sobre los niveles de colesterol, siempre dentro de una dieta acorde a las necesidades de cada uno y confeccionada de manera equilibrada. Otros estudios demuestran que el alto grado de lecitina de la yema, junto con la relación saludable de los distintos tipos de grasa, provoca que, a nivel intestinal, la absorción de colesterol en nuestro organismo se vea reducida.
| Conviene que los niños consuman 4 huevos a la semana y hasta 7 las personas con una gran actividad física | |
La yema además es la mejor fuente dietética de colina, un compuesto que participa en diversos procesos metabólicos y en la construcción de membranas celulares. Es más, se recomienda consumir unos 500 gramos de colina al día, prácticamente la cantidad que aporta un huevo.
Contiene también vitaminas A, D y E, y otras del grupo B. Minerales como el hierro, el fósforo, el cinc y el selenio se encuentran en el huevo, rico además en antioxidantes. Debido a todas estas propiedades, los expertos consideran un error limitar su consumo. Es más, esta restricción puede conducir a situaciones nutricionales y sanitarias de peores consecuencias que el problema que pretenden evitar. Según el Instituto de Estudios del Huevo, sería conveniente el consumo de 4 huevos por semana en niños, y de hasta 7 en personas con mayor actividad o complexión física.
Con frecuencia se cree que el huevo es perjudicial para el hígado, afirmación que carece de todo rigor científico. Únicamente, está contraindicado en personas con piedras en la vesícula biliar que deben restringir el consumo de grasas en general.
El huevo presenta otras ventajas: su precio y su versatilidad en la cocina. Desde el huevo pasado por agua, escalfado, frito, cocido, trufado o en tortilla, hasta su uso para la elaboración de mayonesas, pasteles o rebozados, tiene un gran valor gastronómico, rápido y sencillo.
El nuevo sistema de etiquetado y marcado del huevo proporciona al consumidor información sobre las características de los huevos que adquiere, su forma de producción y origen. Además, permite encontrar o seguir su rastro en todas las etapas de la cadena alimentaria (producción, transformación y distribución). De esta forma se incrementa la eficacia del sistema de seguridad alimentaria y se amplían las garantías que se ofrecen al consumidor.
Un código impreso sobre la cáscara de los huevos y una etiqueta sobre los envases son las herramientas que proporcionan toda esta información.
| Mar Fernández Directora del Instituto de Estudios del Huevo |
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"El marcado del huevo ofrece garantías y genera confianza en el consumidor"
La normativa sobre el etiquetado y marcado del huevo regula la información que debe aparecer impresa en la cáscara y en el envase, con el fin de aportar al consumidor datos útiles que le ayuden en su decisión de compra. |
| El DNI del huevo |
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Un código impreso sobre la cáscara de los huevos, obligatorio desde 2004, permite a los consumidores y autoridades sanitarias seguir el rastro de este alimento desde su origen hasta que llega a la cocina del consumidor. El primer dígito indica la forma de cría de las gallinas:
El segundo o el tercer dígito son las letras identificativas del país de la UE del que proceden los huevos (España=ES) Los siguientes dos dígitos correspondientes a la provincia 3 dígitos correspondientes al municipio donde está ubicada la granja Los dígitos finales identifican la granja dentro del municipio |
| CÓDIGOS POR PROVINCIAS | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
La siguiente tabla muestra los códigos correspondientes a cada provincia española: |
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