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Gimnasio abierto

Gimnasio abierto

El sol y las agradables temperaturas estivales invitan a practicar ejercicio físico al aire libre. los parques de las ciudades se convierten en un inmenso gimnasio donde el cielo sustituye al techo, y los bancos y árboles a las máquinas de ‘fitness’. Descubre, de la mano del atleta martín fiz, las ventajas de una jornada a pleno pulmón.

“No hay ningún gimnasio cerca de mi casa”. Seguro que más de un lector se ha agarrado a este argumento para no practicar ejercicio físico con asiduidad. Una excusa que la llegada del buen tiempo deja sin fundamento. En verano, el benigno clima mediterráneo transforma las zonas verdes de las ciudades en un gimnasio abierto a todos aquellos que quieren mejorar su calidad de vida mediante el ejercicio físico.

Practicar deporte en los parques de cualquier ciudad es una estupenda manera de entrar en contacto con la naturaleza. Obviamente, no disfrutaremos de la tranquilidad que podemos encontrar en el campo, ni el aire de los parques urbanos es tan puro, pero sí resulta mucho más saludable que correr por el asfalto inhalando los humos de los vehículos.

Además, el parque es un escenario que ofrece múltiples posibilidades a los corazones activos: podemos caminar, correr, hacer ejercicios sobre la hierba, montar en bicicleta, patinar, etc.

Los bancos y los árboles sustituyen a las máquinas de ‘fitness’, y el piar de los pájaros a la música enlatada de los gimnasios ‘indoor’. Elige el parque más grande de tu ciudad y confecciona diferentes circuitos para no caer en la monotonía. De esta forma, la sesión de entrenamiento te resultará más amena y divertida.

Horario flexible

Otra de las ventajas de practicar ejercicio en el parque es la flexibilidad de horarios: tú eliges el momento. Aunque para hacer deporte cualquier hora del día es buena –lo que realmente hace falta es tener ganas–, los expertos recomiendan enfundarse el chándal a primera hora de la mañana, recién levantados y en ayunas, ya que la combustión de grasas es más eficaz. Y es que después de una sesión de deporte matutina y de tomar un desayuno completo, la jornada laboral se afronta con mayor entusiasmo.

Constancia: garantía de éxito

La constancia es la mejor garantía de éxito. Dedica al menos tres días a la semana a hacer ejercicio y cumple con el calendario. La regularidad es esencial. Superadas las primeras jornadas, te encontrarás tan bien física y mentalmente que no te supondrá ningún esfuerzo calzarte las zapatillas y salir a disfrutar del aire libre.

En forma con martín fiz

El atleta Martín Fiz, uno de los mejores fondistas españoles de todos los tiempos y Amigo de FUNDACIÓN EROSKI, explica a nuestros lectores los fundamentos básicos de una sesión de entremaniento y nos ofrece cuatro ejercicios físicos básicos para realizar al aire libre.

Según el ex campeón del mundo de maratón, cada sesión de ejercicios debe constar de:

  • Calentamiento inicial: es imprescindible.
  • Ejercicios generales para tonificar y fortalecer todos los músculos del cuerpo.
  • Ejercicios específicos para las partes concretas.
  • Estiramientos finales para prevenir posibles contracturas musculares y recuperarnos rápidamente.

La vestimenta, aconseja, “debe ser agradable y utilitaria, es decir que nos sintamos cómodos y seguros. Procura no heredar el calzado. Las zapatillas son de uso exclusivo, de otra manera, nos arriesgamos a quedarnos en el dique seco a causa de alguna lesión”. Ya estamos preparados.

EL CALENTAMIENTO

Ahora lo primero que hay que hacer es preparar el cuerpo. Para ello, sólo tenemos que andar o correr durante algunos minutos a ritmo lento. Si hemos ido con la familia y uno de los pequeños echa a correr, podemos intentar alcanzarlo pero sin apresurarnos, con el fin de evitar un desgarro muscular y estropear con ello el día. Lo mejor es tomarnos la jornada inaugural con cautela, hasta que el cuerpo esté capacitado para realizar mayores esfuerzos.

ESTIRAMIENTOS

Un árbol fornido puede sernos útil:

  • Empujamos el árbol con las manos y flexionamos una de las piernas, mientras que la otra la llevamos lo más lejos del macizo. ¿El objetivo? Estirar los gemelos.
  • En la misma postura, doblamos los brazos hacia adelante intentando volver a la misma posición. Así hacemos unas flexiones de brazo. A continuación, nos damos un tiempo hasta que desaparezca la agitación.

FLEXIONES

Tomado el ritmo de respiración, caminamos o corremos durante cinco minutos hasta llegar a un lugar donde la hierba esté seca.

  • Nos tumbamos, flexionamos las piernas y tratamos de subir el cuerpo hacia arriba. Para hacer bien el ejercicio, la fuerza hay que hacerla con los abdominales en vez de intentar subir a golpe de lumbar. Con levantar el cuerpo un palmo del suelo es suficiente. Repetir varias veces.

LUMBARES

¡Eh, que no hemos acabado! Para compensar, toca una tanda de lumbares:

  • Nos colocamos boca abajo y levantamos las piernas sin doblarlas. Repetimos unas doce veces.

Para terminar, visualizamos una hilera de árboles o farolas y echamos a correr a un ritmo más rápido que al comienzo de la sesión y en ‘zig zag’. Esto servirá para calibrar nuestro nivel de habilidad. Ahora ya estás preparado para atrapar a tu amigo, hijo o nieto. Echa a correr y rétale. Seguro que le ganas.

Martín Fiz
Atleta y ex-campeón del Mundo de Maratón. Amigo de FUNDACIÓN EROSKI.
La felicidad de los deportistas en el parque

Es una verdad como un templo: la primavera la sangre altera. Ocurre siempre que llega esta esperada y floreada estación. Es algo que se palpa en el ambiente. Salen como caracoles. Desde hace ya algunas semanas veo mucho ‘deportista de gimnasio’ por los parques y alrededores de las ciudades. Es momento de armonizar el gimnasio con el deporte al aire libre. Te invito a frecuentar los parques de tu localidad para mezclar el color del entorno con la felicidad que destellan los deportistas en esta época del año. ¡Ah! y cuando hablo de deportistas no me refiero únicamente a aquellos que quieren batir un récord. No. Acredito como deportista a toda persona (niño, adolescente o adulto) que goce de vitalidad y quiera sentirse bien consigo mismo. En tal caso, date por aludido.

Imagínate rodeado de gente con un mismo fin: hacer deporte. Puede que por tu situación laboral o familiar sólo puedas hacer ejercicio por un tiempo limitado. No te preocupes. ¡Sólo necesitas una hora al día!

Antes de salir de casa rumbo al parque más cercano, repasa tu vestimenta. Debes sentirte cómodo y seguro. Asegúrate de que el calzado no venía incluido en alguna herencia. Las zapatillas de deporte son de uso exclusivo. De otra manera, puedes correr el riesgo de quedarte en el dique seco por una lesión. Cuando comiences tu sesión de entrenamiento, hazlo a un ritmo lento, aumentando la intensidad progresivamente. Recuerda que las jornadas iniciales hay que tomárselas con cautela hasta que el cuerpo esté capacitado.

Cuidado y respeto son dos reglas básicas que debe cumplir todo deportista. No olvides que los parques son propiedad de todos y que se deben respetar las normas que marca la naturaleza y el civismo. No corras de forma alocada; en cualquier momento te puedes topar con un paseante y no tener el suficiente tiempo de reacción para esquivarle. Hay personas que acostumbran a correr con auriculares para escuchar música, lo que altera su concentración y puede dar lugar a situaciones críticas: arrollar a un viandante, riesgo de ser atropellado al cruzar una calle, etc.


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