Volver a la versión gráfica   |   ¿Por qué una versión para discapacitados?   |   Menú de contenidos

IDEA SANA

Nuestro compromiso con tu bienestar


Ahorro, cuesta de enero
Tazas humeantes

Son más antiguas que el café y sin embargo están más de moda que nunca. De todas las infusiones, el Té goza de especial popularidad. De hecho es la bebeida más consumida en el mundo después del agua. Las infusiones reconfortan en invierno y refrescan en verano. Además son una manera saludable de ingerir líquidos.

Las infusiones reconfortan y contribuyen al buen funcionamiento del organismo. Se preparan con hierbas y agua, generalmente caliente, con el objetivo de que las sustancias aromáticas o medicinales de la planta impregnen el líquido. Algunas deben hervir, como la manzanilla y otras se tienen que calentar a menor temperatura, como el té. Su variedad es enorme y las propiedades de estas plantas se conocen desde la Antigüedad.

De hecho, su descubrimiento data del año 2737 antes de Cristo. Fue de forma casual cuando el emperador chino Sheng-Tun, defensor de la higiene y amante de la herboristería –sólo bebía agua hervida–, decidió sentarse a descansar bajo un árbol durante un paseo otoñal por el bosque. En ese momento, una hoja cayó sobre su agua hervida e impregnó el líquido con sus aromas. Lo probó y descubrió que desprendía un olor muy agradable. Así nació la primera infusión de té de la que se tiene conocimiento.

Infusiones, tisanas y decocciones

La tendencia natural es llamar infusión a toda bebida preparada a base de agua hirviendo y plantas, pero existen diferencias y matices entre dar sorbos a una infusión, una tisana y lo que se conoce como decocción.
  • Infusión: se obtiene al hervir en agua las hojas y flores de algunas plantas. Siguiendo esta definición el té, la manzanilla, la melisa y la menta poleo son consideradas infusiones.
  • Tisana: sólo se consigue cuando las hierbas han estado macerando durante unas doce horas en agua fría. Después, se calienta el agua donde reposaron, sin que llegue a hervir, y se filtra antes de tomarla.
  • Decocción: este método de extracción de los aromas de las hierbas consiste en hervir en agua, a fuego lento entre 3 y 30 minutos, generalmente las partes más duras de la planta desmenuzadas. El regaliz es el mejor ejemplo. En este caso, es la parte dura y la raíz la que hierve en menos cantidad de agua que el resto.

En su mayoría, son inocuas

Desde entonces, las infusiones se han utilizado con fines medicinales, relajantes o reconfortantes. De hecho, muchos medicamentos se han desarrollado a partir de las plantas, como por ejemplo la aspirina, que procede del sauce. En general, los tipos de hierbas utilizadas para preparar infusiones son totalmente inocuas (manzanilla, poleo, tila, té...) pero otras que se venden en herboristerías deben consumirse bajo la supervisión de un experto.

Las más conocidas y usadas son el té, la manzanilla, el poleo o la tila. En Europa, se desconocen muchas de las plantas con las que se pueden preparar infusiones. Sólo en Gran Bretaña este tipo de bebidas se consume de forma generalizada.

Las principales ventajas de las infusiones son que pueden prepararse en casa, de forma pura y natural, sin gases añadidos. Las que se toman calientes son un buen sustitutivo del café en invierno y durante el verano, en frío, proporcionan un frescor más sano que el de la mayor parte de los refrescos. Además, por su carácter aromático, sus hojas, flores o raíces pueden utilizarse para impregnar de olor y sabor numerosas comidas.

Para no correr riesgos, lo normal es adquirir estas plantas en herboristerías y supermercados y no de forma silvestre. Cada tipo de infusión tiene unas características propias:
  • Manzanilla: es una de las más empleadas en todo el mundo. Desde la Antigüedad se ha utilizado para tratar pequeños trastornos digestivos como diarreas, indigestiones o gastritis. Se suele usar también para limpiar heridas superficiales o tratar el acné.
  • Poleo- menta: esta planta que se recolecta en verano tras la floración puede mejorar la digestión y estimular el apetito y la eliminación de toxinas, siempre consumida con moderación.
  • Tila: se emplea frecuentemente como relajante. A algunas personas puede ayudarles a realizar la digestión y a dormir con facilidad.
  • Menta: existen más de 30 variedades. Se utiliza para condimentar guisos, aromatizar postres o preparar licores.
  • Valeriana: administrada con precaución puede actuar como relajante y sedante.
  • Anís verde: por su buen aroma, al masticarla proporciona un aliento fresco. Se usa para aliviar la flatulencia, como tónico estomacal y digestivo y para regular las funciones menstruales. Como no es soluble en agua, se debe echar algún tipo de anisado ya preparado en lugar de la propia esencia. En la cocina, da aroma y sabor a numerosos postres.
  • Romero: tiene un olor parecido al del limón y el pino. Se utiliza para fabricar cosméticos y preparar ensaladas, carnes, caldos, etc.
  • Té: tiene la misma capacidad estimulante del café aunque sin dañar el estómago. Se consume principalmente en China y en Gran Bretaña

La infusión más popular

Desde su descubrimiento en China en el año 2737 a.C., el consumo de té ha sido constante. Ha pasado de ser una bebida exclusivamente de origen oriental –de China pasó a Japón– a beberse en todo el mundo gracias a la expansión del comercio. Sus principales impulsores han sido siempre los británicos.

El té ha estado muy ligado a diferentes rituales, de hecho es uno de los elementos imprescindibles del budismo en el gigante asiático, mientras que en Japón se denomina ‘chado’ al momento en que se toma. El ‘chado’ lleva implícitos los conceptos de respeto, tranquilidad, pureza y armonía. En Europa, basta el ejemplo de la hora del té británica, que ha pasado de uso a costumbre y de ahí a tradición.

El té está considerado como una bebida muy saludable porque contiene antioxidantes, vitaminas y minerales, entre los que destacan el sodio, el potasio, el manganeso y el selenio. Posee también una gran cantidad de teína, una sustancia a la que se le atribuyen propiedades estimulantes.

Preparación de una taza de té

Puede parecer fácil a primera vista, pero requiere de una serie de atenciones básicas que hará que disfrutemos de sus características de aroma y sabor. Son muy importantes tanto la temperatura del agua como el tiempo de infusión. En general, se recomienda:
  • Calentar agua mineral al estilo tradicional y desdeñar el microondas, ya que con éste último no se producen burbujas de vapor. Hay que evitar que hierva. Según los expertos la temperatura ideal es de 85 grados.
  • Después, se echa un poco de agua caliente en la tetera para precalentar las paredes, después se tira.
  • A continuación, introduce las hojas de té o bolsita y vierte el agua.
  • A la hora de servirlo, retirar las hojas con ayuda de un filtro.

Flor y fruto

En la actualidad, es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, mientras que su cultivo se extiende, sobre todo, por las zonas tropicales del planeta. La planta del té está formada por una bonita flor de color crema y tonos rosados.
Existen dos procesos de recolección de esta planta: de manera manual o mecánica. Se considera de mayor calidad cuando las hojas recogidas están enteras y son pequeñas.

No obstante, en el momento de su compra lo encontramos, al igual que el resto de infusiones, tanto a granel (en hojas sueltas), como en bolsitas. También existe –aunque en nuestro país no es muy habitual– el té compacto, que resulta de comprimir las hojas y presentarlas en bloques.

El mercado ofrece un abanico de variedades –negro, verde, rojo, blanco...– que dependen del proceso de elaboración que se utilice, puesto que todos tienen su origen en una misma especie de planta. A continuación te explicamos las características de algunos de ellos:

  • Té verde: es el que más adeptos tiene. Se produce en China, Taiwán y Japón. A la especialidad china se le denomina ‘gunpodwer’, que significa pólvora, ya que se presenta en bolitas muy parecidos a este explosivo. Es un té no fermentado, cuyas hojas se dejan secar y al que se le aplica un tratamiento para detener la fermentación de las enzimas. Así se evita que las hojas se desequen.
  • Té blanco: está formado por brotes sin fermentar, que se dejan marchitar para que se evapore la humedad hasta que se desequen. Los de mayor calidad se recogen al amanecer.
  • Té rojo: sufre dos procesos de fermentación, en uno de ellos se introduce una bacteria. Se le atribuyen propiedades diuréticas.
  • Té negro: es un té fermentado y por ello, el más aromático de los tres. Su elaboración consta de cuatro fases bien diferenciadas: marchitamiento, enrollado, fermentación y secado.

  

Mousse de ciruelas al té verde     4 personas

  • 250 g de ciruelas,
  • 1/2 l de agua,
  • 1 bolsita de té verde,
  • yogures naturales,
  • 4 hojas de gelatina,
  • 1 limón,
  • 2 dl de crema líquida,
  • 1 cucharada de azúcar glas
  • 80 g de azúcar moreno.
Poner las ciruelas en un cazo con agua. Hervir y dejar cocer a fuego lento durante 20 minutos. Agregar la bolsita de té verde y dejarla en infusión durante cinco minutos. Escurrir las ciruelas y conservar el caldo resultante de la cocción. Pasar las ciruelas, mientras añadir el jugo y el azúcar moreno. Mezclar el puré de ciruelas con los yogures. A continuación, calentar en un cazo el resto de caldo, junto con el zumo de limón. Agregar la gelatina. Verter poco a poco el puré de ciruelas, mezclar bien. Finalmente, montar la crema con el azúcar glas y mezclarla con el puré de ciruelas y el azúcar moreno. Repartir la mousse en copas individuales, meter al frigorífico durante cuatro horas.

<< Ir a la portada


Volver atrás   |   Volver a la Portada   |   Subir

MENÚ DE CONTENIDOS

Portada | Ahorrar es una Idea Sana | Maneras de cocinar | La alegría del puchero | Ande yo caliente… | Aroma de café | Tazas humeantes | Calor en la nieve | Envejecer de forma saludable | Dieta rica y variada | En forma a los setenta | El menú de... | Una delicia de pescado | Queso en lonchas, mil soluciones | Brunch, dos en uno | Alimentos depurativos | Cremas naturales | Trabajadores y clientes deciden qué proyecto solidario financiará eroski | Programa de Voluntariado 2006 | Famosos por una buena causa | Pequeños atletas solidarios| Al circo para apoyar la integración | Cuidar el planeta depende de todos | Un éxito para el medio ambiente | Ana Duato | Charo Pérez Ayala | Begoña Calvo | Javier Hernández | Bernabé Tierno | José Antonio Pavón |Esther Molina |Alexander Telletxea | Javier Andrés | María Gallego | Carmen Bastida | Ana Aliaga | Jesús Llona Larrauri| Nerea Basterra| Silvia Llorens| Mercedes Filgueira| Olga Fernández| Rosana Romero| Joaquín Caparrós| Emi Rodríguez| Luis Garcerán| Raquel Gómez| Pau Serrano| Alberto Soteres

Ir a noticias de Fundación Eroski | Ir a CONSUMER.es EROSKI


Otros temas en IDEA SANA:
Ideasana abril 2007 | Ideasana marzo 2007 | Ideasana febrero 2007 | Ideasana enero 2007 | Ideasana diciembre 2006 | Ideasana noviembre 2006 | Ideasana octubre 2006 | Vuelta al cole | Vacaciones saludables | Plantas, energía natural | Juegos en familia | Ahorro, cuesta de enero | Navidad, ahorra en tus compras |Invierno, calor de hogar | Otoño, nuevo curso | El verano ha llegado, vive el verano | La vida florece en primavera | Disfruta de una casa sana | Año nuevo, vida nueva | La Navidad | Dormir | Cuídate | Viajes | Primavera | Hobbies y creatividad | Infancia | Confort | Vitalidad | Desayuno | Hidratación

NUESTROS SITIOS WEB:
Fundación Eroski | consumer.es | Revista CONSUMER EROSKI | Escuelas del consumidor online | consumaseguridad.com | Guías Prácticas CONSUMER EROSKI


©Fundación Eroski

info@ideasana.com

Subir